Un mundo onírico, donde nos involucramos con nuestros propios pensamientos...
Un mundo de Fábulas. Un mundo de Reflejos.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Citas Y Pensamietos...
"Hay siete formas de contraatacar a un hombre. Tres de ellas desarman al mínimo contacto. Tres de ellas matan. Y una... Duele". Batman, en Batman: Dark Knight Retuns.
La forma que duele, es cuando Batman le da una patada a un tipo, descalabrándole la columna. Eso realmente debe doler, me imagino. Pero más allá de eso, indica que a veces, dentro de las diversas soluciones posibles, debes tomar la más dolorosa, la que más cuesta, pero la que más te puede ayudar en el momento. Algo extremo, quizás, pero efectivo.
"Todos vivimos lo mismo. Una Vida. Ni más, ni menos". Muerte, en Sandman: Brief Lifes.
Qué se puede decir de ello? Sólo que es una gran verdad. Y que nadie se detiene a reparar en aquella verdad. Por muy larga, o corta, que sea tu vida, vives lo mismo: una vida. Sin duda, una de las frases más representativas de lo que Muerte opina sobre si misma y sobre su trabajo. Y que me llegó desde que la leí. Muerte sin dudad es de los personajes más queridos, por la propia folosofía que ella suele indicar y fomentar.
"No es lo que se dice, sino cómo se dice". De la cultura popular.
Algo muy cierto. Muchas veces nos enfrascamos en discusiones, no sólo pro lo dicho, sino por el tono o la intención con que se dicen las cosas. Lamentablemente, el medio de la Internet no provee un sistema fidedigno de aclaración del tono o la intencionalidad usada en frases, y sólo debemos leerlas, basándonos en estados anímicos supuestos, o vagamente confirmados.
"Y no espero nada de la vida, para no frustrarme". Tema Sólo por Hoy, de Azul Violeta.
En realidad, analizándolo, uno puede llegar a estar de acuerdo con ese planteamiento. Y es muy valido, porque al no esperar nada, o al menos nada "especial", lo que sea que descubras, o te toque, como se dice, te va a gustar o te va a sorprender. Soy amante de las sorpresas, pero de las agradables.
"Ahora que sabemos quién eres tú, sabré quién soy yo". Elijah Price (Samuel L. Jackson) en The Unbreakable.
Una excelente película de M. Night Shayamalan. El personaje se refiere a que ahora que ha probado que David Dunn es un "héroe", él descubre que es un "villano". Eso nos dice, claramente, que a veces debemos saber a quién o a qué nos enfrentamos, para saber nuestras capacidades, o lo que nosotros mismos somos. O también lo que "necesitamos" ser.
"Tengamos una bonita relación Tú No Me Jodes, Yo No Te Jodo". Seth Gecko (George Clooney) en From Dusk Till Dawn.
Una excelente y sangrienta película de Robert Rodriguez. El personaje se lo dice a su secuestrado, un ex pastor, para dejarle claro de que, como supondremos, si él se comporta como corresponde, no tendrían pro qué haber incidentes mayores. Esto es muy aplicable a muchas cosas de la vida, donde si a ti no te molestan, tu claramente no deberías molestar. Muy simple.
"Desea en una mano, y caga en la otra. A ver cuál se llena primero". Wilkinson en Sandman: A Game Of You.
La verdad es como vulgar, pero no tiene nada de errado. Pese a que soy un tipo que le gusta soñar, porque los sueños dan forma al mundo, también sé que a veces los deseos, o los mismos sueños, son tan intangibles, que no podemos aferrarnos a ellos. Que la realidad es mucho más latente y tangible. Eso es lo que nos dice esa frase.
"La única vez que tuve la razón, fue cuando pensé que me había equivocado". Una amiga en su MSN.
Es complicada. Poco entendible en un principio. Pero buena. A veces nos enredamos tanto, y las cosas son más simples de lo que parecen. Y también es cierto que muchas veces creemos estar equivocados, porque alguien lo dice, y no nos convencemos de que estamos en lo correcto.
"Caer no duele. Duele cuando paras de hacerlo". John Constantine en The Sandman.
Qué tal? Pero si es absolutamente obvia!!! Pero.. Quien se había detenido a pensarlo de esa manera? Yo estoy seguro de que nadie. Da para pensar mucho, en especial en las cosas obvias de la vida, y que nunca reparamos en ellas.
"Gasté un montón de dinero en coches, alcohol y mujeres. El resto, lo malgasté". George Best, antiguo medio campista del Manchester United FC.
Si hay un tipo, que dijo una frase célebre, y que es ídolo, es George Best. Más encima estuvo con 3 Miss Universo!!!. La verdad, últimamente he pensado en su frase, y ojalá uno tuviera la oportunidad de poder decirla con los años. Grande George!!
"Por qué iba yo a andar comprando almas, como una mujer compra pescados en el mercado?". Lucifer, en Sandman: Season Of Mist.
La verdad es que yo siempre he creído algo similar. Y cuando lo leí, "tate", me dije. Eso era lo que yo quería decir. La verdad es que, si creemos en éstas cosas, no tiene sentido de que el Diablo, o Lucifer, o como quieran llamarle, ande comprando almas. Creo que es la justificación masiva (y barata), para tus propios malos actos, o los que tu consideras que te llevarán al Infierno (si crees ene sas cosas, claro). Tu solo ya te condenaste. No hacía falta venderle el alma a nadie.
"Ahora soy yo quien toca la música, y tú bailas para mi, hijo de puta. Y si yo te digo "mierda", tu me dices "de qué forma, reverendo?"". El reverendo Jesse Custer, en The Preacher.
Es muy agresiva la frase, y es muy visceral. La verdad, hasta de mal gusto, lo consideraría mucha gente. Pero el tras fondo de ella, es simple. Venganza. Desquite. Si me heriste, yo te hiero más. Si me dañaste, yo te daño más. Tampoco es que la venganza sea buena. Pero a veces, yo lo sé, es necesaria. Creo que indica el muy humano sentimiento de "ahora me las pagas".
"Quienes me pisáis, ved cómo sois; así fui yo; como yo seréis. Preparaos para la Muerte, pues todos me seguiréis". Una lápida aparecida en Starman.
La verdad es que me llegó mucho ese epitafio. Y supongo que a mucha gente le pasa lo mismo. Es como desconcertante a primera impresión, y peor cuando la analizas. Nunca sabrás cómo fue el tipo que está allí, bajo tierra... Pero sí sabes que terminarás como él, muerto. Hayas sido, como hayas sido. Hayas hecho lo que hayas hecho.
"Sólo hay dos clases de tontos. El que presta un libro, y el que lo devuelve". De la cultura popular.
La verdad es que es contraproducente esa frase. Y al final sólo te indica que TODOS somos tontos. Pero va más allá de eso tan simple. Es para indicarnos que realicemos las acciones que realicemos, sólo seremos nosotros mismos. Nadie más. Aunque eso sea ser tonto. Mal que mal, todos lo son, no?
"Todos somos ignorantes, pero no todos ignoramos lo mismo". Albert Einstein.
No hace falta decir nada, o sí? Sólo , que es genial.
"Hacemos lo que hacemos, pro ser quienes somos. Si no las hiciéramos, no seríamos nosotros mismos". Morfeo a Lucien, en The Sandman.
Muy simple, y muy obvia, aunque a veces no nos demos cuenta de ello. Esa fue mi "bandera de lucha" hace algún tiempo, pero desistí de esa lucha. Pero seguí siendo yo mismo. Hice lo que debía. Nadie decidió por mi. Esa es la idea. Ser uno.
"Un filósofo que se pisaba la barba, se cortó los pies". Alejandro Jodorowski en Sombras al Mediodía.
Me ha llevado mucho a pensar en esa historia de una línea, titulada como "Teoría Equivocada". Ciertamente hay veces en que hacemos lo que no deberíamos ahcer, y/o actuamos de la manera menos correcta. Lo podríamos justificar, pero seguiría siendo un error, tal vez. Pero se aplica más que nada al resto. Hay gente, si así podemos llaamrles, que intentan justificar lo injustificable, y cometen actos tan tontos, o tan irracionales, o tan premeditadamente imbéciles, que sólo debemos recordar al filósofo equivocado.
REK
lunes, 10 de noviembre de 2008
Entre Sueños y Fogatas
Todavía recuerdo la historia, tal cual me la contó aquel viejo, hace muchos, muchos años atrás, cuando yo era joven, y más idealista que ahora. Recuerdo cada matiz, cada pausa y silencio en su relato. Un relato sombrío, pero con esperanza. Su voz, si es que podía llamársele voz, era rasposa, cansada, pero enérgica. Recuerdo que mientras él hablaba, yo lo escuchaba, como todos los demás, en el lado opuesto a la hoguera, arrimados unos a otros y a la hoguera, para no sentir el frío de la noche. Se que no hacía tanto frío, pero era joven, y la voz, o lo que fuera, del viejo, nos tenía nerviosos. Estábamos en un paraje desconocido, en circunstancias desconocidas, pero que a la vez, me parecían extrañamente familiares. La historia, relataba un amor (como si todas las historias siempre tuviesen relación con ese sentimiento), un amor extraño, un amor sin igual. Recuerdo que los personajes de la historia, según el relato del viejo, antes no eran nada. Antes de conocerse, no tenían siquiera indicio de lo que pasaría –porque según el viejo, algunas veces si sabemos, pero no vemos rostros ni escuchamos nombres- pues era algo que no los atormentaba mayormente. La razón era simple, pues ambos estaban sumergidos en sus propios problemas, en sus propios desencantos, en sus propios sentimientos, hundidos en sus pensamientos.
Que se juntaran sólo era cosa del caprichoso Destino –por qué siempre que pienso en él, el Destino, recuerdo al viejo que relataba la historia?- y de la azarosa suerte. Y del tiempo, ese condenado cabrón, que cuando debe ayudarte, se estira como un elástico, y cuando no quieres que pase rápido, se encoge como chanchito de tierra hecho bolita.
Un día se conocieron. En extrañas circunstancias –recuerdo que relataba el viejo- y en un lugar sujeto a muchas conjeturas, un mundo fascinante donde el “no-soy” o el “no-yo” suele dominar. Un lugar sin ser un lugar mismo, pero un lugar que existía en su propio lugar. Un espacio artificial, inexistente, intangible, pero odiosamente real.
Increíblemente se llevaron bien, pese a ambos estar en sus propios sufrimientos, de los cuales no hablaron como pareja hasta mucho tiempo después. Se entendieron su “idioma” de penas, de dolor, de desengaños, y se entendieron, se comprendieron. Ella sin saberlo, ayudó primero a que él intentara recuperar su amor perdido, y posteriormente también a desecharlo. Él la ayudó a sacar un poco de fantasmas de su cerebro, y a dar un motivo más importante a su corazón, un corazón que estaba muerto en vida, pero que él, sin quererlo, pero haciéndolo bien, revivió.
Esas conversaciones de antaño, de amigos, de camaradería, se acabaron abruptamente, cuando se dieron cuenta de que ambos estaban sintiendo algo muy diferente de la amistad por el otro. Ese ser ya no era solo el que conversaba, sino el que, de una manera u otra, importaba. Y también se dieron cuenta de que, al mismo tiempo de ambos sentir eso, sentían celos de que alguien se acercara al otro. Así, de esa manera poco ortodoxa, se gustaron, y se dieron cuenta de que se gustaban, y de algo más: se encantaban.
Rápidamente comenzaron su idilio, sus conversaciones cambiaron el matiz, sus sentimientos fueron creciendo dentro de ellos –y sus deseos también-, y un día, decidieron verse a las caras –en ese mundo extraño, no se las podían ver, no podían verse a los ojos- y mirarse a los ojos. Debían arreglar cosas, organizarse, ponerse de acuerdo, y esperar el día. Y lo hicieron. Se vieron. Se miraron a los ojos, y se gustaron. Conversaron, y también se dijeron muchas cosas, aunque muchas de las cosas que se querían decir se las dijeron sin palabras. También se deseaban, y en un abrazo que duraría una eternidad, que haría que el hielo más frío se derritiese, y que el fuego más caliente se apagase, se unieron, compartieron un solo espacio físico y psíquico, se amaron, se desearon, y se amaron nuevamente. Eterna y delicadamente.
Observaba yo al viejo, mientras hacía su relato, con sus pausas intrigantes, y su voz rasposa, cuando de pronto un frío recorrió mi espalda. De pronto, de la nada, supe quién era. Su figura debió decírmelo, pero intrigado en su relato, recuerdo que no le presté atención. Hasta ese momento, que él mismo calificó de sublime en la historia de sus enamorados de ficción –supongo que lo es, aún no lo tengo claro- yo estaba tranquilo, pero intrigado. Pero ahora, sudaba en frío, recuerdo que las manos me tiritaban, y eso que estaba muy cerca de la llama de la fogata. Pero, con el continuar del relato, esa sensación desapareció de mi alma, y de mi cuerpo, y sólo me quedó una paz absoluta, un descanso real, como cuando duermes después de mucho trabajo. No sé si yo fui el único que notó eso, los demás no se inmutaban, seguían la historia del viejo, ni tampoco sé si el viejo notó mi extraña sensación, pues él seguía hablando y contando aquella historia. Ahora, en ese momento, su voz me parecía lo que siempre debió ser, sus ropas, ya no me desencajaban con el ambiente nocturno, ni con la llama. Si era quien yo creía, podía ser o cierto, o un sueño. Y cierto, o real, no era. Pues pese a la llama, mi cuerpo –el real- no sentía calor. Sólo una inmensa tranquilidad.
Soñaba, entonces. El viejo seguía relatando… Sus amantes de ese mundo extraño, volvieron a verse un tiempo más, y pese a que ya no hablaban tanto de aquel pasado que los unió, seguían las conversaciones. Pero también surgieron las diferencias. Pero él la quería, y ella lo quería a él. Entonces, todo podía arreglarse. Nunca discutían, y si era así, era por poco rato, aunque algunas veces tuvieron malas semanas, o malos días, pero no al extremo de una separación. Se querían mucho. Ambos se habían ayudado tanto, y se seguían ayudando, que no pensaban siquiera en la posibilidad de que eso suyo, eso de ellos, eso que no tenía nombre, ni forma, pero que era de ellos y bien definido, se acabara.
Observador, como soy yo, noté que en el sueño –si es que era uno- estaba aclarando, por lo tanto, me di cuenta de que probablemente la historia del viejo llegaría a su fin… Pero no fue así, pues el viejo seguía su relato, interminable, eterno, con detalles. Pero yo quería que terminase, que tuviera un final, quería saber qué pasaba al final con esos amantes de ese cuento extraño, que el viejo había empezado a relatar de la nada, como si debiese hacerlo, aún sin que nadie se lo hubiese pedido. Pero inevitablemente, como era un sueño, desperté… Pero aún me retumban las últimas palabras que logré oírle al viejo mientras se me deshacía ese mundo onírico, unas palabras que no puedo sacarme de la cabeza, y que aunque quisiera, no podré… “… la Biblioteca de los Sueños… Puede visitarse…”
La verdad es que debo reconocer que más de una vez, he visitado esa biblioteca, donde están los libros e historias que nunca son y nunca serán, pero que existen. Pero, lamentablemente, nunca he encontrado algo que haga siquiera una mínima referencia a la historia del viejo, ni a su lugar oscuro, ni a su fogata, ni a sus amantes de la historia, aquella historia que no le se el final, que no se cómo termina, y que ni siquiera se si es cierta…
REK
jueves, 30 de octubre de 2008
Música y Recuerdos
Una de las cosas que por lo general hacen los seres humanos (u Homo Sapiens, como quieran), es ligar o relacionar canciones, o músicas, o melodías, o frases o estrofas musicales, a ciertas situaciones especiales de sus vidas, o peor aún, a ciertas personas -personajes- importantes de ellas. Es muy conocida esa frase, casi mítica: "ah... me acuerdo de tal cosa, con ésta canción". La verdad, después de mis muchos años de vasto estudio, y de vasta experiencia en el tema de trato con humanos, aún no logro comprender a cabalidad por qué hacen eso. Quizás, como dije, sólo lo hacen porque son humanos, y los humanos hacen eso. Algo totalmente incoherente a mi modo de pensar, donde si bien creo en el destino y sus designios, también creo que el futuro, o tu presente, y en especial el pasado, es el que tú mismo te haces. Es como complejo de entender, pero peor es explicarlo, así que me disculparán que no lo haga. El asunto es que ahí están esas canciones, esas estrofas, que hacen que llegue hasta la médula algunas veces, y que siempre se quedarán ahí, hasta el fin de sus existencias. El problema también radica en que hay humanos que escriben ese tipo de cosas. No sé si porque ellos habrán vivido una situación similar, igual, o parecida parcialmente, o sólo porque su ocio (creatividad o inspiración) es tan grande, que les da el cerebro -corazón- para escribir tales cosas, situaciones o historias, con las que después algún joven enamorado, o una joven engañada, u otro tipo de espécimen humano, pueda identificarse.
Hay casos extremos donde se identifican tanto con un tema, que los convierten en sus "armas de guerra", o "elementos de defensa", o simplemente en sus "himnos", como para que el resto de los humanos se den cuenta de cómo es tal individuo, o qué es lo que está pasando/sintiendo/pensando en un momento determinado. Y es que el mercado musical es tan amplio, que cualquiera que tenga la condición de sapiens puede acceder a alguna de estas canciones o estrofas o melodías, y reclamarlas casi estúpida(legitima)mente como propias. Y claro, también están los que entienden esa especie de lenguaje musical, y se compenetran con el sentir de ese individuo que dijo que tal tema era de él, o lo representaba, o se acordaba de tal.
Según los estudios que he realizado a lo largo de los años, es una relación simbiótica extraña entre los homo sapiens, pues mientras la simbiosis es entre especimenes de diferentes ramas de la zoología o botánica, éste caso en particular es meramente en las relaciones humano-humano. Desconozco hasta el momento un solo caso donde alguien recuerde a un perro, o un clavel, con cierta canción específica. Siempre, hasta ahora, ha sido para referirse a otro homo sapiens, u otra clase de homínido, pues claramente (y está demostrado), no todos podrían considerarse precisamente sapiens.
Uno de los últimos casos que he estado estudiando, es el que he tipificado como DNPS-041008 (los nombres de los sujetos de pruebas son, por ley y acuerdo de ética internacional, dejados en el anonimato). Éste caso ha demostrado una variabilidad poco definida, y un incremento paulatino de éste síntoma -y de muchos otros que están en proceso de estudio-, con una simbiosis muy hiperactiva con varias demostraciones psicosomáticas y físicas respecto a las canciones. Son varios ejemplos los que podría citar sólo refiriéndome a éste caso DNPS-041008, pero citaré uno que clarifica muy bien ésta -no sé si llamarla patología- situación.
Extraído del archivo clasificado como DNPS-041008.
"...sabes que te quiero, y que no miro el futuro distante, sino un futuro cercano y contigo a mi lado... Gracias, por ser el SOL de mi corazón OXIDADO, por ser quién hizo que me diera cuenta de que aún puedo sentir, amar, y querer...
...y aunque sabes que no soy fanático ni conocedor de música "mamona"... he acá un tema que es para ti y para mi..."
(Archivo de experimentación, encontrado con imágenes en movimiento y sonido sincronizado de la canción)
Como un cuchillo
en la mantequilla
entraste a mi vida
cuando me moría
Como la luna
por la rendija
así te metiste
entre mis pupilas.
Y así te fui queriendo a diario
sin una ley, sin un horario
y así me fuiste despertando
de cada sueño, donde estabas tú.
**Y nadie lo buscaba
y nadie lo planeó así
en el destino estaba
que fueras para mí.
Y nadie le apostaba
que yo fuera tan feliz,
pero cupido se apiado de mí...
............se apiado de mí.....
............se apiado de mí.....
Como la lluvia
en pleno desierto
mojaste de fe mi corazón
ahogaste mis miedos.
Como una dulce voz
en el silencio
así nos llegó el amor
amor del bueno.
Y así te fui queriendo a diario
sin una ley, sin un horario
y así me fuiste despertando
de cada sueño, donde estabas tú.
**Y nadie lo buscaba
y nadie lo planeó así
en el destino estaba
que fueras para mí.
Y nadie le apostaba
que yo fuera tan feliz,
pero cupido se apiado de mí...
............se apiado de mí.....
............se apiado de mí.........."
REK
lunes, 20 de octubre de 2008
La Luz dentro (o después) de la Oscuridad

Es dificil a veces expresar en letras lo que uno siente o piensa. A veces por el temor a ser mal interpretado, o no ser comprendido a cabalidad en el contenido y el contexto. Otras veces porque tu mismo crees que no podrás expresar con letras tanto sentimiento. Y otras porque te vas como tupiendo de tantas ideas.
No sé si fue acá, o "allá", pero he dejado en claro que los pensamientos y sentimientos se me vienen a borbotones en el cerebro, como que pienso una idea simple, y emerge un montón de lava de un pequeño crater de un volcán, y a veces no puedo procesar tanta información como para que al escribirla, sea legible y comprensible. Pero hago grandes esfuerzos, espero lo comprendan.
Pasé malos momentos, y quienes me acompañaron, y estuvieron a mi lado, o simplemente compartieron, o ni se enteraron, saben que fue así. Pero eso ya fue. Superé muchas cosas, entre ellas ese sentimiento dañino, casi irreparable e inolvidable, y que claramente no me llevaba a ninguna parte.
Me sané de eso, lo superé, ya no me afecta. No me rio de lo pasado, porque aún es muy reciente, pero quizás (aunque lo dudo) lo haga en el futuro. O quizás no. Quién sabe? Lo importante es que ya es una etapa superada, y felizmente superada. Pero me costó. Y mucho.
Pero los designios del Destino, los caminos de la Muerte, son tan caprichosos, que me hicieron encontrar esa paz, de la forma menos esperable posible, y ayudado por la persona que menos esperaba que fuera.
Creo ciegamente que la gracia de ésta vida, y de la muerte, son las sorpresas. Esas agradables, esas que gustan, esas que llenan espacios y van completando el puzzle de nuestras existencias. Esas que no las esperas, y que cuando llegan te hacen tener un punto de inflexión, y te hacen volver a creer en que las cosas buenas de éste mundo aún no se terminan.
La verdad yo no sé bien cómo me fui envolviendo en lo que ahora siento. Pero me gusta. Y pese a todos los pro y los contra que puedan haber, no tengo miedo. No voy con ningún plan predispuesto, con ninguna esperanza mayor a estar bien, a sentirme bien, y a pasarlo bien. Y eso está pasando. eso estoy haciendo. Eso estoy sintiendo.
Tú sabes bien quien eres. A quien me refiero, a quien quiero, y a quien extraño cuando no te tengo a mi lado. Éstas palabras de un tipo loco como yo, son para ti, porque has hecho lo que no esperaba que pudieras lograr, no porque no confiara en tí, sino porque no pensé que serías tú. Y porque sé que hice lo que tu tampoco esperabas que ya nadie hiciera. Y yo lo hice.
Eres genial, eres interesantísima, y me conociste mejor que mucha gente, aún sin haberme visto a los ojos. Sólo con leer mis derroteros, mis trazos, me conociste tan profundamente, que despertaste de su sueño inútil a mi corazón dolido. Un corazón que yo creía que ya no me pertenecía, que estaba en una cajita de madera en un lugar lejano. Pero llegaste tú, y sin quererlo (ninguno de los dos), me hiciste ver que ese corazón de esa cajita ya no existía. Que sólo existía MI corazón, dolido, dañado, desilucionado, atormentado, y todo ello, pero que era mío, que estaba conmigo, y que aún podia sentir, aún podia querer, aún podia extrañar, y que aún podia amar.
Sólo me queda decir que te quiero, y mucho. Y que lo sabes, y ha quedado de manifiesto. Sólo me queda agradecer al Destino, a la Vida, o a la Muerte, o a quien sea, que puso en mi camino a la amiga que tantas noches me aconsejó, la que muchas de sus horas las dedicó a leerme, en silencio, sin ver más allá de mi que lo que veía el resto, pero en el fondo viendo más que nadie, la que sin darse cuenta, se metió en mi alma y allí está. Y allí se quedará.
El futuro no quiero verlo. Sólo vivir un presente feliz, contigo, con tu compañía, sea como sea, y compartir mucho más contigo.
Sin saberlo, te convertiste en la LUZ que iluminó mi OSCURIDAD. En ese SOL que iluminó mi corazón OXIDADO.
Pero ahora lo sabes.
Te quiero. Y sé que me quieres.
REK
viernes, 8 de agosto de 2008
Un Recuento y Una Cruzada....
Es difícil escribir sobre un año más. Son tantas las cosas que pasan durante los 364 días anteriores, que no sabes cómo organizarte para que sea entendible. Pero al menos hay cosas que contar, pues sería infinitamente peor no tener nada que decir. Durante mucho tiempo me he hecho recuentos de lo que hice (y lo que no hice), durante el año. Algo así como los típicos de fin de año, donde evaluamos el año, pero yo igual me pregunto y analizo lo que tenía, lo que tengo y lo que perdí, durante un año más de mi vida. No sé si lo dije acá, o en el Flog (creo que fue “allá”), pero siempre ando pensando las cosas, o analizando o cuestionando, siempre y todo. Y ahora, analizar éste año, será complicado en muchos aspectos, pero trataré de darle un sentido, y espero lograrlo, pero no garantizo nada.
El año pasado estaba saliendo de lo que fue mi enfermedad a mi pobre pata. Estaba bien y mejor fisicamente claro, pero económicamente estaba casi en banca rota. No puedo decir que los exámenes y las consultas eran en extremo caras, pero sí hicieron que gastara mucha plata que jamás pensé en gastar, lo que me arregló y mejoró de mi problema en la pierna derecha, pero me dejó una gran úlcera en el bolsillo izquierdo.
Ese hecho me hizo sumir en un estado de aburrimiento, ya que estuve un mes con licencia, por lo que el tiempo en casa me sobraba, y no siempre tenía algo que hacer. Qué hice entonces? Me volqué a mis aparatos de diversión, llámense Play2, televisión (aunque en ésa época no tenía cable y la televisión abierta de Chile es una mierda), y a mi PC. Una vez puse en mi Flog de que los eventos se desencadenan a veces por cosas puntuales, esas que sabes que si no ocurrieran o no hubiesen ocurrido, nada de lo demás hubiese pasado. Se explica muy bien con El Clavo y la Herradura, ("Por un clavo se perdió la herradura, por la herradura se perdió un caballo, por el caballo se perdió un caballero, por un caballero se perdió la guerra, y por la guerra se perdió el reino. Y todo por un clavo."). La idea es algo así, porque si no me hubiese enfermado, no hubiese entrado de nuevo a ese mundillo de bajas pasiones y malas interpretaciones, donde de vez en cuando encontramos gente que lo vale. Fueron días complicados los de mi enfermedad, pero pasaron, y pronto llegué a mi propio aniversario del año pasado. Sin mucho que decir de ello, sólo lo de siempre, la rutina, creo que fui al cine (es gratis cuando estás de cumpleaños) y algo así. No creo que éste año cambie mucho.
Después, en ese mundillo extraño y casi sin sentimientos (aunque los hay y algunos bien verdaderos), conocí gente, personas, mujeres… Unas personillas bastante especiales, simpáticas, agradables. Sin embargo, tuvo primero que pasar otra cosa, una desligación para que ocurriera lo segundo. Una causa de la otra. Siempre es así. Tuve primero que dejar (o dejaron de) estar con ciertas personas, de compartir con cierta gente (o “gente”), para que lo demás sucediera. Pero no porque yo lo buscara o lo deseara, sino porque era el Destino, lo que debía pasar. Yo sin saberlo, claro.
Supongo que la idea de la vida es que te de sorpresas, de las agradables, de esas que te gustan. Y una sorpresa de esas, fue encontrarme con cierta persona, que aunque empezamos con malas palabras (por culpa de ella), terminamos forjando una buena relación, hasta el punto que mucha gente de por ahí creyó o creía que de verdad había algo más. Como era esperable, conocí a su "grupito”, y cada vez me metí más en el cuento. Hasta que apareció P~. No la busqué, ella tampoco a mi, pero nos encontramos.
Recuerdo que la veía en ese mundo, pasar sus letras sin más que eso, jamás dirigidas a mí, pero las leía. Un día esas letras fueron para mi. Y una vez en la noche, conversamos un poco. Y así, cada día más… Hasta que se llegó a convertir en la mujer más importante para mi, de todo el vasto universo. No daré detalles, sólo diré esto. Eras (eres) lo que amo, y lo que quiero.
Pero no todo podía ser bueno, y aunque el cerebro entienda de razones, el corazón no siempre entiende. Y peor cuando el cerebro tampoco no tiene todas las respuestas que quisiera. Sólo baste decir que todo fue hermoso, que fue excelente y excepcional. Pero que también incierto el final.
Luego vinieron días oscuros, que son más o menos los últimos de ahora, Días donde no sabes si estás haciendo lo correcto, y sólo sabes que lo que haces lo haces porque quieres, porque lo deseas. Fueron días malos, malísimos. Creo que comprendí un poco los límites que poseo, aunque sé que puedo aguantar más que eso, pero de verdad me sentí mal. Y solo. Por mucha gente que poseía cercana, estaba solo. Y lo estaba de verdad, ni siquiera metafóricamente escribiendo. Sólo estuve con mi Maestra. A ella le debo horas de perder de trabajar por darme consejos, por hacerme ver la realidad, pero una realidad que no asumo, y no sé si quiera hacerlo, y ni sé si es tan verdad. Maestra mía, de verdad muchas gracias por todo. Sé que soy un tipo porfiado, y que muchas veces quisiste agarrarme a cachetás o a patás en la R (hasta a mi me daban ganas), pero las cosas son así. Maestra, eres una gran persona, y te agradezco mucho haaaaartas cosas y enseñanzas. Sin duda, tendrás que armarte de paciencia conmigo :D
Mi Pernish... Pobre, nos hemos tenido que aguantar inmensas nubes negras sobre nuestras cabezas. Me reencontré con ella hacía mucho tiempo ya, después de una estúpida separación. Ha sido un apoyo y una compañía importante en éste año también. En especial ahora último, donde ambos hemos tenido días complicados, donde nos sentimos tan mal, que no sabemos como hacer sentir bien al otro. Sólo espero que tus días negros pasen pronto, ya que los míos ya fueron, y ahora sólo estoy (como dije en el Flog) parcialmente nublado. Pernish te quiero mucho, y lo sabes. Y sabes que también cuentas conmigo.
También conocí una persona simpática, una chica Pendex que sin querer, encontramos un lindo camino que nos llevó a muchas cosas, pero que el Destino se encargó de cortar por X motivos. Sin embargo, los sentimientos quedan, y las sensaciones quedan. Y la amistad es fuerte, creo. Gusto de haberte conocido, Pendex. Lamentablemente cuando más necesité de tu compañía, no pudiste estar. Le dejaste toda la pega a tu Master, pero sé que no es culpa tuya. Pero bien en cierto que tu "noticia" posterior, me afectó. Quizás porque estaba más vulnerable, no sé. Pero eres genial, pese a lo pesada que en realidad eres.
Resumiendo, un año donde me reencontré con el amor, con viejas amistades, y con nuevas personas, y donde también recordé lo que eran las penas del corazón. Comprendí muchas cosas y otras siguen en la incertidumbre. Sólo sé que ahora peleo, y que quiero hacerlo, nadie me obliga, nadie me presiona, lo hago porque quiero. Y tal vez es una cruzada, más que una lucha. Porque, como bien se explica en los cómics de Batman, él, al igual que yo, tenemos una cruzada, una lucha quizás sin fin, pero luchamos por lo que queremos. Y como dice Morfeo: Hacemos lo que hacemos, por ser quienes somos. Si no las hiciéramos, no seríamos nosotros mismos.
“Por los amigos ausentes,
Los amores perdidos,
Los viejos dioses
Y la Estación de Nieblas
Y que cada uno de nosotros, de al Diablo su merecido”
sábado, 26 de julio de 2008
Las Cosas Que Me Gustan... Juegos.
Otra cosa que me gustan, son los video juegos. Desde chico, obvio, y hasta ahora, un poco más crecidito. Soy de la generación de los ATARI, de los cartuchos y los joysticks que poseían un solo botón. Por esa época, siendo yo un niñato, estaba en boga el Atari 2600, una consola antiquísima, pero que poseía miles de juegos, y la mayoría adictivos. Recuerdo el juego de los misiles, donde caían unos “píxeles” (eso eran, no eran misiles como lo serían hoy en día), y uno con una mira apuntaba y disparaba las baterías antiaéreas para que los misiles no dañaran nuestra base. La gráfica es de una 2600, no podemos pedir más, pero para aquella época eran la sensación. Daba gusto jugar esos juegos, porque pese a lo simple de sus movimientos, tenías la acción “en vivo”, tú movías tus personajes o lo que fuera, y por culpa tuya o alguna mala determinación, perdías.
Yo participé de esa época como un simple espectador, que a veces jugaba en alguna casa de un pariente o amigo que poseía una de éstas máquinas, pues en mi casa las cosas no andaban como para comprar eso tan “caro”.
Después de eso, vino la época donde conocí el Atari 800XL, un computador personal que además podías cargarle juegos. Un computador genial para los tiempos, donde podías aprender a programar y hacer algunas cosillas en BASIC, y podías jugar también. Una vez hicimos un juego tipo Pac-Man con un compañero del colegio. La verdad él ya traía mucha de la base del juego, y ahí terminamos de amononarlo y de probarlo. La verdad era el Asterisco (*) como Pac-Man, y se iba comiendo signos peso ($) por la pantalla, controlado por las flechas del teclado y evitando chocar con los bordes de la pantalla. Era simple, y con menos gráfica que el Pong, pero funcionaba y era divertido. Además si lo hacía uno, era algo jajaja. La verdad tengo buenos recuerdos de ésa máquina, pasé horas jugando y programándola, y lo pasé muy bien. Luego un vecino se compró el Atari 65XE, la versión nueva del 800. Casi igual, pero un poco más bonito, con un tono gris y un diseño más moderno. Había una montonera de juegos para esta consola-computador. Mucho mejor gráficamente que la vieja 2600, pero que mantenía el joystick de 1 botón y por lógica los comandos simples. Juegos emblemáticos como el mítico Montezuma, o Bruce Lee, o el Black Lamp, o The Great American Race, y muchos otros, aún los recuerdo y a veces juego en el emulador.
También jugaba en las máquinas arcade, las grandes y clásicas que uno jugaba en locales como los famosísimos Entretenimientos Diana. Me gasté mucha mucha plata en esas máquinas, tanto en los videos que había cerca del barrio, como en los del centro de Santiago, donde estaban las últimas novedades, aunque las fichas fueran más caras (en mi casa hasta $5 costaban me acuerdo, mientras que en los Diana rondaban los $15 o $20). Ahí, en los videos del barrio, dejé mucho de mis primeras platas de cabro chico, y después de no tan chico, jugando en esas máquinas de antaño, en el negocio atendido por Don Chifla (gran personaje!!! Viejo Cul...!!!), donde me trataban pésimo por ser buen jugador y durar harto. Viejo de mierda, decía que yo no le salía rentable porque con una ficha duraba mucho rato, y no me vendía nada, para yo no jugar. Eso me pasa por ser tan capo :D. En el que siempre duraba harto, eran en uno llamado Solomon’s Key. Era un juego de unas 45 etapas, donde una hechicera iba buscando una llave para abrir una puerta y pasar al siguiente nivel. Yo llegaba hasta la 30, algo así, y uno se demoraba en llegar, por eso el Viejo de los Videos alegaba. Después aprendí en otra parte a pasar más pantallas, hasta que un buen día lo terminé por fin. Pero el que más duraba, y que por ese empezó el Viejo de los Videos a molestarme, fue el The New Zeland Story. Un juego con pinta muy infantiloide, pero más complicado que la cresta para jugarlo. El asunto es que una morsa gigante se rapta un montón de pollos, pero uno se escapa, comenzando la travesía por las islas de Nueva Zelandia, para ir rescatando a sus camaradas pollos (nota aparte merece el pollo que estaba fumando, notable!). Como ven, el argumento es de cabros chicos, pero cuando lo juegas, y avanzas en el juego, te das cuenta que termina siendo más difícil de lo que su apariencia decía. Había un truco que descubrí, más bien que inventé y puse en practica, por ende más me demoraba, y eso hacía que el Viejo de los Videos hueviara más aún. Después aparecieron juegos como Final Fight, o el legendario Street Fighter, juegos que me quitaron harto tiempo jugando también. Y con el SF se armaban las “mafias” y todo eso, pero en esa época ya era cuando yo estaba más grande e iba a otros videos, no a los de Don Chifla. En esos otros videos conocí harta gente, en especial hartas chicas, porque pese a que el juego era standard, el juego siempre era visitado por las féminas. Raimais, era el título, y yo lo terminaba (para variar), y le enseñaba a las chicas las mejores formas de jugar. Todo un galán del juego jajaja. Otro juego de ésa época, fue el Punk Shot. Un juego “deportivo” de basketball en parejas, conde debías ganar a la máquina o a otro jugador haciendo puntos con un tiempo específico por partido. Claro que la cosa era dar zarta de golpes y patadas, al tiempo que hacías jugadas. Era muy adictivo, y me pasé mucho tiempo perfeccionando técnicas y diferentes combinaciones de jugadas para sacar más y más puntos. Yo tenía todos los records grabados en la máquina, pero quería seguir haciendo más. Hasta que una vez un tipo me desafió. A ver, antes de eso, dejaré algo en claro. Siempre he pensado que cuando uno es bueno, o muy bueno en algo, sea lo que sea, siempre hay alguien mejor que tú. Pero en ese juego, el Punk Shot como dije, yo era ese alguien. Dudo que hubiese un tipo mejor que yo para ese juego, en cuanto a puntos por partidos, y técnicas y jugadas espectaculares. Modestamente lo digo, pero hay miles de testigos, claro que ubicarlos sería un poco difícil. Bueno, volviendo al punto, el tipo me desafió. Yo lo quedé mirando (no solo yo, sino quienes me conocían también), y le dije “estás seguro?”. “Sí”, respondió decidido. Ese juego nunca lo olvidaré, hice más puntos que nunca, y con jugadas espectaculares. Y el tipo, ni por asomo podía igualarme, pues ni jugó bonito, ni mucho menos me alcanzó en puntos. Desde esa vez, y con méritos de sobra, me titularon el Rey del Punk Shot. Muy honorario, si tomamos en cuenta que uno siempre iba ahí a jugar y mucha gente te conocía. Pero bueno, son ahora casi unas historias tontas, pero historias de una época mucho más entretenida, mucho mejor y más divertida, y claramente mucho más sociable que la que ahora vivo.
Las “mafias” del Street Fighter fueron un caso aparte. Yo jugaba con Blanka en el SF II, y otros tipos jugaban con otros personajes, y al final terminamos armando una de las mejores mafias de esos videos. Éramos hartos, mínimo uno por personaje, que jugábamos juntos y contra nosotros mismos, si al final nos conocimos perdiendo fichas peleando entre nosotros. Cucufato, el Huaso, el Henry, el Manotas, Yo, N~, R~ (los mismos de mi historia de Sueño de una Noche de Verano), el Hijo del Huaso (no era su hijo real, sino que siempre le ganaba jajaja), y muchos otros que ahora se me escapan, formamos un agradable grupo de compañeros de juegos, donde aprendimos a jugar con las técnicas de los otros, y a hacer camaradería.
Bueno, volviendo al tema que son los video juegos, después de ésa etapa, vino la época en que salí del colegio, y cuando empecé a trabajar, una de las primeras cosas que me compré fue la PlayStation. Yo ya la conocía, porque un amigo la tenía y jugábamos con los amigos del barrio ahí. Asi que me decidí y me hice con una PSX, la grande gris, el modelo más antiguo, no la PSOne que salió después. Ahí comenzó otra etapa en lo que a juegos se refiere, con mucha más tecnología, y con una mayor variedad de juegos. Empecé jugando por el Tomb Raider, y después el clásico Final Fantasy VII, que me llevó a conocer lo grandioso de los juegos RPG. FF VII es un juegazo por donde se le mire. Una increíble historia, entretenido, larguísimo (3 discos y más de 100 horas garantizadas de juego), y con miles de secretos y misiones en las cuales entretenerse (mi nicksillo viene de ese mundo fantástico y endemoniado, llamado FF). Mi PSX fue una gran adquisisión, puesto que cambié radicalmente las máquinas arcade, por ésta consola. Así disfruté (y aún disfruto) muchos juegos, muchas cosas, y pasé grandes momentos con amigos jugando torneos de fútbol, dándonos de golpes en el TekKen, o simplemente compartiendo el rato de jugar RPG ayudado por ellos que se fijaban en detalles que yo podía pasar por alto. Aún conservo los juegos y las cajas de los CD de mi PSX, algunas veces agarro uno y juego un rato en el emulador del PC, o en la musma PSX. Los conservo proque algunos son geniales juegos, y que pese a haberlos terminado, siempre te dan algo nuevo, una arista nueva o simplemente la diversión de jugarlos.
Después, con el tiempo, llegó la PS2, la cual me compré con una plata extra que saqué coando trabajaba en el D&S, no hace muchos años atrás. Esa plata no contaba en mis planes, por lo mismo la gasté en mi preciada PS2 (gasté más platas en otras cosas también, no todo es juego eh). Más tecnología, juegos interesantísimos y más largos, u mejor gráficamente. Sigo jugando juegos, pero menos seguido que antes. No sé si por falta de ganas o qué, aunque cuando me da por un juego, no lo suelto. Así pasó con Ace Combat 5 y 0, que no los solté hasta que saqué lo más que podía sacar. (si me conocen, sabrán que de ahí viene un apodito que tengo). También poseo una Nintendo GameCube, pero aún la mantengo con un solo juego, el Rogue Squadron II. Interesante y adictivo juego basado en el Rogue Squadron (Escuadrón Rojo, como lo tradujeron al español, aunque en realidad Rogue es Bribón, o Granuja, algo así), el escuadrón al que pertenece Wedge Antillies y Luke Skywalker en Star Wars. También tengo una Nintendo64, y la tengo por dos juegos en específico: The Legend Of Zelda: Ocarina Of Time, y Majora's Mask. Son unos juegazos que me encantan. Incluso los Zelda de Nintendo o SuperNintendo ya eran interesantes, y con la gran mejor gráfica y el potyencial del juego, los de la N64 son espectaculares. Creo que con las sagas de Final Fantasy, The Legend Of Zelda son los juegos que más me gustan de todo el gran catálogo que tengo, sumando todas las consolas. Claro, tengo los Tomb Raiders, tengo los Gran Turismos, tengo los Metal Gear Solids, los Resident Evils, etc etc. Grandes sagas de juegos, pero los FF y los Zelda, claramente son mis favoritos.
Ahora hay una nueva generación de consolas, pero aún no me hago con ninguna de ellas, por el vil dinero, y proque ahora no las necesito o no las quiero. Pero probablemente las querré, y quizás las compre. Será que se me está pasando el amor por los juegos? O es una clara señal de que me estoy poniendo viejo? (al menos mi corazón siempre fue viejo, pero no yo entero :S)...
Los juegos de video han marcado importantes etapas en mi vida. Claramente no son lo más importante, pero son lo los hobbies y cosas que más me gusta hacer...
REK.
lunes, 21 de julio de 2008
Las Cosas Que Me Gustan.... Cómics
Sí, me gustan los cómics. No se si muchos lo sabrán o no, pero me gustan. Y desde hace muchos años. No puedo decir que desde niño, porque cuando lo era no leía cómics. Creo que leía esas cosas de Tío Rico, o Pato Donald, pero son más consideradas historietas infantiles que cómic propiamente tal. También recuerdo que existía una editorial que sacaba números de Iron Man, o Hulk, creo. Editorial Pincel, algo así. Pero no era afisionado.
Mi interés por los cómics partió por el año 95, o algo así. Estaba yo estudiando, pero no en el liceo, y se realizó un evento conocido normalmente como la Semana de Aniversario, y se desarrollaban muchas actividades, como partidos de baby-football, campeonatos de juegos típicos, disfraces, etc. Allí un compañero mío, el infaltable “Feña”, andaba con un cómic de Batman, y de puro sapo se lo pedí prestado para echarle una ojeada. La verdad que Batman es un personaje que siempre me interesó, asi que empecé a leer la historia. Y claro, para quien domina éste tema, si digo que el cómic era Batman: The Killing Joke (o La Broma Asesina, como se llamó acá), entenderá por qué considero que mi “ingreso” al mundillo de los cómics no podía partir de mejor forma. Un relato espeluznante de cómo (posiblemente, pues ni él mismo lo recuerda bien), el Joker (el Guasón en versiones latinas) se convierte en lo que es. Y trata de demostrar a Batman, su eterno rival, que la única diferencia entre un tipo cuerdo y uno loco, es un mal día (algo que, si lo miramos fríamente, no está tan lejos de la realidad). Me impresionó la trama, y más me impresionaron los dibujos. Dibujazos, más bien. El guión corre por cuenta del genial escritor inglés Alan Moore, y los lápices a cargo del maestro Brian Bolland. Nota aparte merece el chiste que The Joker le cuenta a Batman al final, y la reacción del propio encapotado frente a ello.
Volviendo a mi lectura del cómic, llegó el momento en que el Feña me pidió devuelta el cómic, pues debía irse, o qué se yo. El problema es que aún no terminaba de leerlo, y quedé con la historia a medias. Pasaron los días, y mi compadre Feña nunca me trajo la revista para seguir leyéndola. Entonces, hice algo que marcó un antes y un después, y decidido partí al centro y compré en un kiosco el cómic de Batman, para terminar de leerlo. Como dije, la historia es terrorífica pero excelente (claro, es un guión de Moore) y cuando terminé de leerla, me dejó con un “sabor” extraño. Sólo quería saber más, leer más, y aprender más de Batman, pues consideré que era (es) un personaje demasiado interesante como para pasar por alto algún detalle de su historia. Entonces empecé a buscar otros cómics de Batman, para entender mejor su historia, y sobre todo las historias de sus enemigos.
De ahí en adelante no pude parar de buscar y consumir cómics. La verdad es que cuando empiezas a leer un personaje, tarde o temprano te das cuenta de que se cruza con otros personajes, y entiendes que de ese otro personaje no sabes mucho, por ende, tienes que aprender del otro personaje, tanto su historia, como su actualidad en los cómics. Eso te lleva a meterte más y más en este mundillo, y terminas dominando muchos héroes y villanos, y muchas historias, que te son necesarias para entender otras historias, y así sucesivamente.
Por la época que compré The Killing Joke, estaba también apareciendo la ya mítica Muerte de Superman. Un golpe por donde se le mire, tanto monetario, como de publicidad, y que hizo que muchos ojos voltearan a ver los cómics como un producto interesante además de rentable.
Pero a ver, dejaré algo en claro. Nunca me gustó Superman. Es interesante el fenómeno que se produce con éstos dos íconos del comic-art mundial, Batman y Superman. Quienes gustan de Superman, posiblemente también les guste Batman. Pero quienes gustan de Batman, siempre terminan odiando a Superman. Por qué? Las razones pueden ser muy diversas. Pero al menos mi caso (y supongo el de muchos), es que Superman siempre mantuvo, durante series animadas de los 60 y 70, y las películas (que nunca ví, por las razones “lógicas”), una actitud de un cuasi dios sobre la Tierra, donde los humanos y demás seres, somos inferiores a él. En cambio Batman, es un tipo normal, que decide convertirse en un vigilante para ayudar a otros a que no pasen lo que él pasó. Como muy bien se describe en un cómic llamado Kingdom Come, uno es un ser que vino de otro planeta con poderes muy superiores, los poderes que todos quisiéramos tener, y el otro es el ícono de la búsqueda y la perfección humana en su máximo grado. Pero no siempre las mentes grandes piensan del mismo modo. Así mismo, entre ellos hay una relación un poco tirante, pues Batman, al no poseer poderes, no puede darse el lujo de usar mallas colorinches, puesto que las balas no rebotan en su pecho, sino que lo atraviesan. Pero Batman es tan astuto, que el mismo Superman le teme en ese aspecto.
Eso me lleva a recordar uno de los íconos del comic-art mundial, un cómic que cambió una época, y marcó una diferencia tan sustantiva, que de ahí en adelante nacio toda una gama de creaciones de similares características. Una historia donde Batman y Superman se enfrentan mano a mano, con devastadoras consecuencias. Un comic-book altamente recomendable, que recomiendo leer tanto a quienes gustan del cómic, como para quienes gusten de leer libros. Se titula Batman: The Dark Knight Returns (en algunas ocasiones sólo se denomina The Dark Knight , El Señor de la Noche, o simplemente DK). Escrita y dibujada por Frank Miller, y coloreada por su mujer, Lynn Varley, DK nos relata la historia “ficticia” de un Bruce Wayne ya retirado, cincuentón, pero que debe, por diversas razones relatadas, volver a vestir el Manto del Murciélago, pero se da cuenta que ya es viejo, que tiene más grasa que músculos, y debe empezar un entrenamiento y luchar contra sus propios años, para volver a ser Batman. Interesante desde el punto de vista social y político, pues lo hace enfrentarse a su viejo amigo/enemigo Superman, en una lucha sin cuartel, y con un Superman que sige joven, pero vendido al sistema y ahora convertido en la principal arma de ataque y defensa del gobierno de los Estados Unidos.
Así, de esa manera, y con cómics de esa categoría, entré en el mundo de las viñetas y los trazos. Donde no sólo debes aprender y conocer las historias de los villanos y de los héroes, sino sus ideas, sus intenciones, historias de lugares, y de situaciones. Pero también debes aprender sobre dibujantes, entintadores, coloreadotes y guionistas. Porque no es lo mismo un dibujo de Bolland, que un dibujo de Miller. Pueden ser grandes dibujantes, reconocidos, pero sus trazos son diferentes. Y claramente no es lo mismo el entinte de Manley, o Jones III, que el de Janson (que es un asco). Con el tiempo aprendes a leer historias no sólo por su personaje, sino también por quién la escribe. E incluso por quien la dibuja. Y me refiero a todo tipo de cómics. Pues, como era esperable, no existe solo el género superheroico, sino una amplia gama de historias que contar y dibujar. No todo es golpes, garras de adamantium, anillos esmeraldas, supervelocistas, super-mujeres (en todo sentido!), o desquiciados mentales.
Existen diversos cómics que tocan otros temas, que tienen otros personajes, y que son tan o más, interesantes que los que el común de la gente conoce. La editorial americana DC Comics, tiene una línea editorial completa para los cómics diferentes, y clasificados netamente para adultos. No porque contengan material de tres equis, sino por el contenido más extraño, menos digerible en primera instancia, o más adulto que poseen. No es lo mismo leer a Superman, que leer a Hellblazer. Por ahí va la cosa. DC sacó varias series grandiosas, que claramente eran diferentes al género superheroico, y que debían ser agrupadas en una línea editorial aparte. Series como Swamp Thing, Hellblazer, Doom Patrol o The Sandman, fueron los primeros títulos que ingresaron a la nueva Línea Vertigo, de la DC, dando paso a innumerables series y cómics, con un contenido diferente, y hechos por guionistas que hicieron cambiar la mirada que el mundo tenía de las viñetas. Tipos como Grant Morrison, Neil Gaiman, Alan Moore o Jamie Delano, son tipos que marcaron un antes y un después en el cómic popular.
Los cómics nos cuentan historias fantásticas e increíbles, de seres poderosos y de luchas intergalácticas, y otras veces nos relatan hechos verídicos y partes de la historia de nuestro planeta. Pero lo que más nos cuentan, son los sueños de sus creadores, y los sueños de los mismos personajes que salen escritos y relatados en ellas. Y ya sabemos que los sueños, no mueren. Sólo se duermen sobre sus propios sueños. Y un ser que no sueña, no es nada.




