martes, 13 de octubre de 2026

Un Recuerdo Restaurado (o Implantado)



 En innumerables oportunidades he manifestado mi muy mala memoria infantil/juvenil, y aquello no es una mentira ni una exageración. Sin embargo mi periodo de adultez tampoco es que sea muy diferente, sólo que generalmente las cosas que quisiera recordar son las de aquellos anteriores periodos de mi vida, y también que los de adulto y viejo son más recientes, por ende mas fáciles de recordar. En teoría. Porque, como he dicho, también hay muchas cosas que he olvidado. No sé cómo funciona mi cabeza en esos temas. Hay cosas que quisiera ciertamente olvidar, o haber olvidado, pero no es así. Y otras que quisiera recordar, o tener más detalles, y tampoco es así. Ironías de la vida supongo.
 Bueno, el caso es que el titulo de hoy, Un Recuerdo Recuperado (o Implantado), es medio verdad y medio mentira. Ya se entenderá supongo cuando termine de escribir esto.
 Este recuerdo, esta historia, estaba borrada de mi mente, aunque quizá "borrada" no sea la expresión correcta, ya que debe estar ahí, eb alguna parte, mas bien culta, pero por alguna razón, mi cerebro la sacó de los recuerdos válidos. Esto que contaré a continuación lo se  por un antiguo escrito, a lápiz y papel, que hice, no porque realmente lo recordara por mi mismo. A veces eso me hace pensar cuánto de todo, son recuerdos reales, o cuánto son recuerdos "implantados". Y eso aplica no sólo para mi, sino para todos. Y a eso sumado que a veces recordamos las cosas de cierta forma, pero quizá no sucedieron de esa forma precisa, con matices, o hasta de formas muy diferentes. Tenemos la errónea idea que nuestro cerebro es perfecto en este tipo de cosas, como si los recuerdos fueran archivos exactos guardados en una carpeta dentro de un cajón, y si tenemos suerte podemos acceder a ese archivo en el futuro, y es así como tenemos nuestros recuerdos. Lamentablemente las cosas no funcionan así, nuestro cerebro no es perfecto, y muchas veces mezcla, o completa ideas, sin que nosotros seamos conscientes de ello. Quizá eso que recuerdas, se mezcló con otro recuerdo, y tu cerebro los cuenta como uno solo. Me pasó hace poco, quizá escriba de aquello en el futuro, antes que vuelva a confundir las cosas. Aunque, recordando, ya he escrito sobre eso. Pero quien sabre
 Corría la segunda mitad de la década de los 90. Ya habían pasado ciertos eventos que he comentado aca hace muchos años. Mi realidad había cambiado, mi grupo de amistades era otro, mi vida en cierta forma era otra. Rabia descubierto un mundo muy diferente, y me gustaba ese nuevo mundo, me gustaba esa idea de novedad, de cosas diferentes, de personas distintas. Quizá encontraría a alguien especial, vaya a saber uno. Spoiler, no. Toda la década de los 90 fue muy movida para mi en general. Salir del liceo, empezar estudios, comenzar a trabajar, amistades nuevas y perdidas, grupos de amigos que desaparecieron, otros nuevos que emergieron, largas caminaras y salidas a otras comunas, a otros sitios, a compartir con más gente, cambios laborales, en fin. Mil y una cosa, hasta llegar a ese mítico año 2000, iniciando una nueva década, un nuevo siglo, y un nuevo milenio, que traería aun más cambios y sorpresas. Pero no nos adelantemos. Eso fue después. Volvamos a esa segunda mitad de los 90.
 Como dije, mi grupo de amistades había cambiado, por razones obvias y ya descritas acá con anterioridad. No todos eran amigos nuevos, he de decir., Básicamente porque uno de ellos, que era el nexo, fue compañero de curso mio en 2do medio. Gracias a ese nexo, conocí un variopinto grupo de personas, con quienes compartí y disfruté muchas cosas en un tiempo. Estaba comenzando la moda en aquellos años de la animación japonesa y todo eso, acá en Chile. Todo eso era en cierta forma algo nuevo para mi. Y claro, si nos vamos a lo estrictamente legal, Marco o Heidi, Candy, o hasta Robotech, ciertamente son de ese tipo de animación, sólo que para uno siempre fueron "monos animados". Pero me refiero a que yo comencé a conocer mucho m{as de ese mundo, gracias a este nuevo grupo de amigos y amigas. Se que con "amigos" los incluyo a todos, sólo lo especifico por género para dejar claro que también habían mujeres. Porque si, niños y niñas, en esos tiempos ya habían mujeres que les gustaba ese mundo que era parte del gran mundo ñoño.
 Gran parte de aquel boom de ese mundo ñoño, fue gracias a un programa de TV del extinto Canal 2 de la Rock & Pop, aquella radio que aun existe, pero que por esos años era el referente juvenil, ya que sus animadores era mucho mas jóvenes y "al lote" de lo que tradicionalmente era la radio en Chile; la AM con programas y animadores mas, no se como decirlo, guachacas quizá, mas "humanos" o cercanos ma la gente también, enfocados en el hueveo pueblerino, o para las auditoras dueñas de casa que acompañaban sus quehaceres hogareños escuchando a sus programas y musicas favoritas; y la FM que era mas seria, con musica docta como le decían, musica clásica, anglosajona, y con locutores empaquetados con "voz de FM", onda muy grave. La Rock & Pop al contrario apostó por gente joven, y programas más al lote, más distendidos, y el canal de TV sigiuó esa línea. Uno de esos programas fue Maldita Sea, donde se juntaban un trió de jóvenes para ver películas de serie B, de gore y de muy bajo presupuesto, pero que terminaban y terminaron siendo de culto, para bien o para mal. Después extendieron su repertorio a la animación japonesa, a los videojuegos, y otras manifestaciones de esa naciente cultura geek, aunque los ñoños y comiqueros ya existíamos desde antes. Ese programa fue un antes y un después para mucha gente, inclusive para la misma TV chilesis de aquellos años. Nacieron muchos programas en otros canales, intentando acaparar a ese creciente grupo de inadaptados jóvenes que buscaban un escape de aquella época moribunda, marcada por la dictadura y la represión, no solo social, sino también comunicacional.
 Volviendo al tema. Otra vez. Con aquel grupo compartíamos este gusto ñoño, ademas de otras cosas. Pero no todos lo hacian. B. era una de ellas. Era una morena, y cuando digo "morena" me refiero a las morenas que habían en los 90, a lo que en aquellos años definíamos como morena. Una chica de piel blanca, o un poco mas oscura, pero de pelo negro. Actualmente no significa lo mismo, probablemente, por eso hago la aclaración. Ella era oriunda de aquella comuna del sector note de la capital, amiga del barrio de mi ex compañero de curso, aquel nexo que comenté hace unas líneas. No tenia mucho que ver con el ambiente geek, pero ahí estaba ella normalmente, porque era amiga de ese nexo. Ella desde un principio me pareció interesante, quizá por el mismo hecho de que no compartiera como los demás esa pasión por los monos japoneses, ni los videojuegos, o la musica anexa a ambos géneros. Pero también por otros motivos, yo en cierta forma en aquellos tiempos, la consideré diferente a otras mujeres que había conocido, y no es que fuesen muchas tampoco, o incluso a las demás en general. Probablemente, como me pasó antes y me pasaría después, idealicé esa situación, y quizá, sólo quizá, no era tan así como yo la veía. Cuántas veces me pasaría eso durante mi vida? En esos momentos era imposible saberlo. Pero era lo que yo veía en ese tiempo, es lo que vi en ella, y es lo que importó. Compartimos muchos carretes en aquella época, juntas, fiestas, salidas, pero siempre en grupo, en manada. Nunca solos. Y un día se me ocurrió la idea de que, quizá, eso debiese cambiar.
 Llevábamos varias oportunidades de conversar, de interactuar. Incluso, después, algunas veces fue más solos, o en realidad apartados del resto, mas certeramente. Rabia una buena onda, y también, asumí yo, había una onda, como decíamos por esos tiempos. Por eso fue que me decidí a hacer una movida. Estando en el trabajo, por alguna razón que realmente desconozco, planeé ir a su casa, así de sorpresa, y llegar a invitarla al cine. Ya habiamos entablado suficiente blabla y confianza, como para eso. Extrañamente fue un día como hoy, martes 13, pero de otro mes y de otro año. Salí del trabajo (en ese tiempo, y en esa pega, trabajaba por turno, entonces salia mas temprano, porque entraba mas temprana también). Tome la decisión ahí, y saliendo del trabajo fui a mi casa, y después me fui rumbo a la casa de B., en esa otra comuna, no donde yo vivía. Supongo que se sorprendió de verme, sobre todo a esa hora (eran pasadas las 19 horas), y además un día de semana. Salimos a caminar un rato, ahí era evidente que estaríamos solos, en la semana no habían juntas de aquel grupo de ñoños. Conversamos vaya a saber Dios de que, y en un momento le propuse lo del cine. Asumo que, nuevamente, se extrañó, pero rápidamente aceptó, lo cual me extrañó a mi pues pensé que iba a haber cierta resistencia. Pero no fue así, por ende para mi mejor, y me daba señales de que estaba bien encaminado el asunto. B. me dijo que podíamos ir al día siguiente, miércoles 14, a lo cual dije que Ok, que no había problema. Acordamos el lugar de encuentro y el horario. La acompañe de vuelta a su casa y la deje ahí. Nos despedimos, y me devolví a tomar la micro para volver a mi casa. Ya era tarde, probablemente después de las 21:00. En aquellos años no había tanto problema para salir y andar tarde en las calles. Asaltos y ladrones siempre han habido, pero en esos años no era tanto. Hoy en día no ando en la calle después de las 21 horas ni cagando.
 Llego entonces aquel miércoles 14. No se si ahora sera igual, hace siglos que no voy al cine. Pero en aquellos tiempos, los miércoles era mas barata la entrada. No se si ella deicidio ese día por eso, o por alguna otra razón., Como he dicho, no recuerdo esto. Habíamos quedado de juntarnos en la Panamericana Norte, para de ahí tomar juntos otra micro para ir al centro. En esos años, la Panamericana si bien era justamente eso, una carretera de varios carriles donde pasaban verticilos a alta velocidad, no tenía los pasos bajo o sobre nivel que tiene hoy en día, ni tampoco la caletera al costado donde transitan los buses del Transantiago, y los vehículos que no quieren usar la autopista y ahorrarse el cobro del peaje del Tag. Hoy en día no podríamos juntarnos en aquel sitio, porque lisa y llanamente ya no existe. La ancha autpoista y sus caleteras aledañas, cambiaron todo eso. Bueno, yo llegue a la hora acordada, después del trabajo. Ese día, no fui a mi casa, me fui directo en cuanto salí, ademas me quedaba cerca. Esperé cerca de media hora, hasta que al final llegó. Asumí que iba a ser así, por lo que traté de no calentarme la cabeza por ese detalle. Ella llegó vestida de negro, como usualmente hacia, salvo por su blusa roja. Se veía bien, según esta estipulado. Esperamos otra micro, y fuimos al centro. En el viaje, que no era tan extenso en tiempo, fuimos conversando. Yo noté algo raro. No se, una tincada. Y ahí lo dijo, al rato del viaje en aquella locomoción colectiva. Se habían quedado de juntar sus amigas, y ella había querido ir, pero recordó que se iba a juntar conmigo y no fue. Hay que recordar que en esos tiempos no existían ni celulares ni Wasap ni nada de eso. Por ende, en caso de cualquier cosa, ella no tenia como avisarme de nada. Así eran las juntas por esos tiempos, casi una aventura que ni siquiera sabias si iba a ser o no. Igual que con el tema del retraso en la hora de llegada, trate de no hacer problemas por lo que me comentó. Para mi, para mis adentros, fue como decirme que quería estar con sus amigas, pero como se había comprometido a ir al cine conmigo, no había podido, y era como un sacrificio estar ahí. Por dentro, probablemente lo tome así. Pero por fuera mostré calma, y no quise hacer atados. Pero ciertamente debió ser una bandera roja, como dicen los jóvenes ahora. Seguimos el viaje y llegamos al centro de la capital. Aun no habíamos decidido que película ver, por ende nos fuimos recorriendo los diversos cines que habían por esos años, que actualmente ya no existen. Vimos unos 2 o 3 pero ninguna película nos convenció. Ella, de tanto en tanto, volvía a sacar el tema de sus amigas, ya sea en recuerdo como contándome algo, o de plano preguntándose que estarían haciendo ellas en ese momento. Yo estaba algo molesto ya con el tema, pero seguí intensando restarle importancia. Llegamos a un cine, en la calle Huérfanos, y decidimos, al fin, comprar entradas para una película. Ella la verdad no se entusiasmó para nada, de hecho recalcó que le daba lo mismo. Yo, por dentro, ya asumía que lo que en realidad me estaba diciendo era que le daba lo mismo porque no quería estar ahí. La película que decidimos (que probablemente terminara decidiendo y, por la que era), no sé por qué fue, y no se por qué era esa película en realidad, ni porque estaba en cartelera si era una película que se había estrenado en los años 70. Rabian hecho un remaster? Añadieron escenas? No lo recuerdo, y no lo investigué antes de escribir esto, supongo que porque no es relevante.
 Aun faltaban como 40 minutos para que comenzara la función, así que compradas las entradas, nos fuimos a sentar a unos "cosos" de cemento que servían para que la gente se sentara, ademas de ser los que encerraba, o delimitaba, a los arboles en el centro de Santiago en aquellos tiempos. Comunmente la gente les decía "ceniceros", porque muchas personas se sentaban ahí en esos "cosos" circulares que rodeaban los arboles, para fumar sus cigarros y conversar. Y echaban las cenizas en la tierra del pobre árbol. Yo no fumaba, nunca lo he hecho, pero ella si. Y en esa espera de 40 minutos se produjo el quiebre. Volvió a hacer un comentarios sobre el tema de sus amigas, y ahí yo ya me apesté y le respondí. "si quieres estar con tus amigas en su junta y tomando, prefiero que vayas y estés allá y no acá". No se de donde saqué ánimos o "fuerza" para decirle eso. Ella era mas joven que yo, pero le gustaba esa vaina de tomar con sus amigas De hecho lo hacia cuando nos juntábamos todos los de aquel grupo de ñoños.Yo también lo hacía, no voy a desconocer un trago en esos tiempos. Pero jamás fui borracho. Tomaba con mis amigos en esas juntas y listo. Era joven, y eso se hacia. Y no me molestaba ni tampoco me arrepiento de ello, no tenia nada de malo. No se por qué le dije eso en esa forma, molesto, probablemente destacando eso de que ella tomaba con sus amigas. No se cómo lo habrá tomado (vaya elección de palabras!), ella en su interna esa parte. Pero si me respondió a lo que le dije. Me dijo, "si me voy y te dejo pagando con esto, sería la más maricona de todas las mariconas" (léase ese "maricona" como una persona que hace daño o algo mal a sabiendas, que es una de las acepciones que se usaban acá antes. Hoy no se, puesto que es "políticamente incorrecto", aunque a mi me importa un soberano). La mire y le dije "prefiero que te vayas, te juntes con tus amigas, en vez de estar aquí aburriéndote conmigo, y quedándote por lástima". Repito, no se de dónde saqué el ímpetu para decirle eso, y además para decirle que se fuera. Realmente la estaba echando, aunque técnicamente ella ni quería estar ahí. No se qué pasó en los minutos que siguieron. Probablemente fue un ir y venir de frases, dimes y diretes como se dice, y que no conducían a nada. Finalmente, está establecido que ella se fue. Me quedé con ambas entradas, sentado en aquel "coso" de cemento, junto a ese añoso árbol, en el centro de Santiago, y ella, con su ropa negra y su blusa roja, se marchó.
 El recuerdo dice que, aun así, entré a ver la película yo solo, igual quería verla, pese a todo, aunque es mas que probable que no la disfrutá para nada como había sido la idea, por obvias razones. Ella se fue, y no se qué paso. Sólo se que me quedé con la entrada de ella sin cortar, y con la miá, lógicamente ya cortada. Por esos tiempos las entradas eran así, se cortaban cuando las entregabas en donde se entraba al cine, y te devolvían la otra parte. Ahora solo es una huea digital que no tiene ningún valor. Bueno, honestamente esa tampoco lo tenía, visto lo visto. pero me quedé con ella, y no supe por qué. Quizá después le buscaría un uso.
 Y esa fue la aventura con B. y la ida al cine, que no se produjo obviamente. Eso, por ende, se tradujo en el quiebre absoluto de la relación entre ambos. Aunque, con el diario del lunes, nunca hubo una relación como tal. Me refiero a la amistad o interés o lo que fuese que hubo, que probablemente haya sido nada en realidad. Debo haber desaparecido unos días de aquella comuna, de verme con mis amigos del grupo de geeks. seguramente por vergüenza, pues yo asumía que muchos podían saber lo sucedido, y rabien porque no quería ver a B. Sin embargo, el indicio de lo que sigue esta en otro recuerdo implantado, posterior al que acabo de relatar.
 Ese otro recuerdo indica que, habiéndome quedado con la entrada que era de B., en aquella fallida y nefasta salida, busqué qué hacer con ella, pues no sabía por qué la había conservado, si ya no tenia ningún valor monetario, cinéfilo, o de ningún otro tipo. Y un día se me ocurrió qué hacer con ella. Un fin de semana posterior, había decidido ir a aquella comuna a ver a mis amigos. Y ahí decidí qué hacer con la entrada. Le escribí una "dedicatoria" (obviamente no lo era) que decía: "Para B., en recuerdo del "espectacular" día que pasamos juntos.", así con el #espectacular" en comillas, y el "juntos" bien destacado. Fui ese fin de semana donde mis amigos, pero pasé antes a la casa de B. Solo le dije "hola" y le entregue el papel y me fui (no hay mas indicios de que mas hice, salvo decirle que no rompiera ese papel, algo que apuesto que sí hizo). Asumo que ella leyó lo que decía, pero qué hizo no lo se. No hay nada sobre eso. Seguramente porque no la vi, o si la vi no hablamos del tema, algo mas que lógico.
 Y me imagino que, en consecuencia de lo sucedido, todo eso se terminó de golpe y porrazo. Recuerdo (por mi) que seguí juntándome con ese grupo mucho mas tiempo, que probablemente seguía viendo a B., pero yo la evitaba, y es mas que obvio que ella me evitaba también. No hay nada respecto a que si conversamos sobre eso después o no. Y asumo que no. Y es mejor así, supongo. 
  Con el tiempo, por razones que no recuerdo, dejé ese grupo. Se que pasamos por muchas mas cosas juntos, hay otras historias ahí con ellos. Pero en el final no se qué pasó y no nos vimos mas. Yo después estaba en otro trabajo, con horario mas normal, ya no por turnos, por ende no me quedaban a veces las tardes libres como para salir cualquier día de la semana, o incluso los fines de semana. Y ese otro trabajo conllevó un nuevo cambio en mi vida, en muchos aspectos, ademas que ya habíamos pasado el año 2000 donde el mundo se iba a terminar, pero no se terminó. Y mi vida siguió otro rumbo. 
 Pese a siempre considerarme un tipo mas de ciencia, pero también es cierto que creo que hay cosas por ahí un poco inexplicables, o que hay ciertas "fuerzas" mas allá de lo que la ciencia nos puede decir. No es que crea en cualquier mierda tampoco. Pero, en este caso, siempre entendí que la influencia negativa de aquel martes 13 no fue cosa poca, para que esa salida al día siguiente fuese como salió. 
 Nunca mas supe de B., no me interesó. Y aunque está en los recuerdos de aquellos tiempos en mi mente, el recuerdo de la ida al cine y lo que paso ahí, no está en esos recuerdos. Si ahora están, es porque han sido restaurados (o implantados). Porque hay registros, indicios y pruebas de que todo eso realmente ocurrió. Pero yo no lo recuerdo. Siempre he recordado la existencia de ese grupo, y de B. en el mismo. Se que nos juntábamos y carreteábamos como se decía. Lo pasábamos bien. Hay fotos de una junta donde, aparte de otra gente, también sale B. No es ella, ni ese grupo, lo que mi mente bloqueó. Fue el evento del cine, y todo esa experiencia, lo que mi cerebro por alguna razón quitó de mi memoria. Y, ahora sabiéndolo, se que pasó, se que fue verdad Pero mi mente no lo recuerda. Y, asumo, es mejor así.
 

REK.