viernes, 7 de agosto de 2026

El Origen de las Letras (1)


 El Origen

 No me voy a referir al origen de las letras en el sentido histórico, o de la evolución humana. No será sobre las letras en los diferentes idiomas, el por qué son así y tal cual. Mas bien estará acotado a mi y mi experiencia con las letras. Tampoco me referiré  ello en forma de contar por qué escribo lo que escribo, cómo se originan los textos que hago, en qué me inspiro, o cómo es que la idea me llega a la mente y después se transforma en esas líneas. Simplemente evocaré el origen de el por qué escribo, de por qué me gusta escribir, de por qué quizá debí hacerlo más y mejor, y de cómo terminé en esto.
 Si mal no recuerdo, alguna vez me referí a ello en estas páginas, pero profundizaré más en ello. Le daré un poco más de contexto a todo esta locura que es escribir
  Corría la educación media, primeros años de la década del 90. No recuerdo bien si fue en Primero o en Segundo Medio (aunque tiendo a pensar en la primera opción). En esos tiempos la asignatura que hoy creo se llama Lenguaje, se llamaba simplemente Castellano. Ahí te enseñaban las palabras, la construcción de oraciones, los verbos, adjetivos, y demás mierdas que componen una oración y que la gente aburrida intenta explicarla y darle un sentido y un orden. Es curioso que me carguen ese tipo de cosas, donde siempre he considerado que demasiada información a veces aburre y es innecesaria, y al mismo tiempo me guste escribir y plasmar las ideas de la mente al papel, o a al teclado y la pantalla, depende del caso. Como dije, corrían los primeros años de esa cambiante década del 90, yo estaba en el liceo, y un día la vieja de castellano, la profesora vamos, nos dio una tarea; escribir unas páginas de una historia imaginaria, creada por nosotros, con ciertas reglas como la ambientación, el espacio y el tiempo, y la extensión de la misma. Según mi memoria (que siempre he dicho que es mala), la idea era crear una relato en el futuro,  con la contaminación ambiental como tema principal, y con una extensión de 2 o 3 paginas, no recuerdo bien (o tendría que sacar las cuentas y no me interesa ahora, no viene al caso).  Al final lo hice, idee una historia de acuerdo a esos encuadres. No recuerdo de donde saqué la inspiración para ello. Quizá sólo la idea de terminar la tarea luego y deshacerme del cacho. Quien sabe, la verdad. El punto es que entregué mi tarea, cumplí con el propósito, y ni siquiera recuerdo qué nota obtuve.  Misión cumplida, tarea hecha y adiós, pasemos al siguiente punto en la clase.
 Pero esa historia, esa idea, esa chispa, por muy simple que había sido, estaba ya en mi cabeza, y quería más, quería ser mas extensa, quería ser desarrollada de mejor manera, no solo para cumplir con una tarea.  Entonces, ya obviamente fuera de toda nota, clase, escuela y todo, por las mías como se dice, la expandí. La continué, mas bien. Esos personajes en mi mente querían mas, querían tener mas que decir. Y continué su historia, después de aquella tarea simple de colegio. Y eso, en el fondo, es el origen de todo. La expandí un poco mas, no mucho la verdad. Les di una nueva misión a esos personajes, y la cumplieron, y cerré el caso. Pero nuevamente me pasó lo mismo. Quería mas. La chispa ya era una pequeña llama en mi interior, y no estaba conforme solo con eso. Así que, siguiendo mis instintos, la expandí aun mas.  Los personajes siguieron teniendo mas historias, mas cosas que hacer. Traje mas personajes a la misma, y tuve que desarrollar historias para ellos también. En todo caso he de aclarar que todo eso en una escala y perspectiva muy simple y pequeña. No tenia ni 18 años aun, era un estudiante de barrio de un colegio de barrio de mi país en esos años, donde nada era elaborado, ni social , ni económico, ni mentalmente. Estábamos en eso aun, como sociedad en conjunto, y uno en lo particular en la escuela. Así que todo era muy liviano, historias simples, no escribí El Señor de los Anillos, ni Crónicas Marcianas. Para nada. Pero, en mi humilde y sin desarrollar idea de escribir, expandí esa historia y quedé conforme con el resultado. Hoy, después de eones, la leo y me parece corta, incluso absurda, simple, y hasta poco coherente en ciertos aspectos. Pero que mas iba a ser? Era un colegial, no tenia ni el desarrollo "escritoril" ni la experiencia que los años y las letras mismas te enseñan. Pero era mi primer trabajo por así decirlo. Y, como comenté, fue la idea primigenia que desarrolló todo lo que ha venido después. 
 Siempre quise darle un final a esa primera historia, a esa original tarea colegial, a esos personajes. Buen final o mal final, es lo que hice. Cerré esa historia, y todo fue tranquilidad en mi mente. Al menos por un tiempo. Sin embargo, volví a querer más. Y qué hacía? Pues decidí seguir esa travesía de las letras pero con otros personajes. Ya les había cerrado el ciclo a los personajes primigenios, así que no quería seguir con ellos, muy a su propio pesar supongo. Entonces seguí la linea temporal, avancé el tiempo haciendo que pasaran unos años, y que los protagonistas fuesen los hijos de aquellos personajes originales, mas unos nuevos por aquí y por allá. También influenciado probablemente por mas historias de ciencia ficción y libros bélicos que leí en aquellos años por mi cuenta, decidí cambiar el tumbo de la linea argumental. Ya no era de la lucha de un grupo de jóvenes por salvar su mundo de la contaminación, sino otro clan de amigos que debían defender su mundo de ataques enemigos, luchas internas e incluso amenazas del espacio exterior. Así nació la segunda historia, que desarrollé mucho más que la primera, más extensa, con mas personajes, y con mas historia de fondo para ellos. 
 Pero vuelvo a aclarar, seguía siendo ese joven inexperto en palabras, en ideas, en cierta coherencia en lo que estaba contando. No digo que hoy sea un experto, para nada. Todo esto solo me gusta, no vivo ni creo que llegue a vivir de ello, pero claramente hay un desarrollo mental y experimental que influye en el resultado. Hace poco leí esa historia, y al igual que la primera, encontré que tenía muchos sinsentidos en algunos detalles y personajes, aunque la historia en si funciona.Pero en fin, le di un desarrollo, con aquella mentalidad juvenil de esos años, y le di un final a ese texto. 
 Y así la llama seguía creciendo, seguía pidiéndome más. Y entonces volví a adelantar el tiempo, e inicié una nueva historia, con los hijos de aquella segunda historia, o sea los hijos de los hijos de la primera. Nueva historia conductora, nuevos personajes, nuevos desarrollos, y nuevas ideas. Y así seguí en el tiempo. Escribí muchas historias de aquella linea temporal original, de aquella primera idea que había nacido en una tarea escolar. Desarrollé varias generaciones de personajes. Y he de ser honesto, las primeras están todas terminadas (insisto, con mentalidad de un joven inexperto de los años 90), pero otras están inconclusas, algunas sólo escribí la mitad, o menos inclusive, y no las terminé. Y seguía con la siguiente, pues en mi mente sabia a grandes rasgos como iba a terminar esa historia. Entonces podía continuar con la siguiente. He revisado esos escritos, aun los tengo. En esos tiempos era todo a mano, a lápiz y en papel, nada digital como hoy en día.  Sin embargo esas historias me parecen tan, no se como decirlo, infantiles quizá, se nota que una mente muy juvenil las escribió. Y no es que me avergüence, para nada. Pero se que podrían mejorarse mucho, y quizá un día lo haga.
 Pero no me detuve ahí. Seguí escribiendo. Terminada, o a medias, esa etapa, seguí con una nueva. Desarrolle una nueva serie de historias, muy muy en el futuro de aquellos primeros relatos. Honestamente ni yo se cuanto tiempo hay entre ellas, pero comparten el mismo universo, comparten un origen común, aunque no siempre se sepa aquello. Y volví a crear nuevos personajes, escribir nuevas historias, y nuevos relatos. Había que empezar de cero, pues ya no eran los hijos de los hijos de alguien ya existente. Había que sentar nuevas bases, nuevo desarrollo, para ellos y sus vivencias. Ahora haciendo memoria, y releyendo algunos, me doy cuenta que algunos son como sospechosamente similares en ciertos aspectos a los primeros que hice. Quizá fue el primer intento de mi cerebro de decir "ey estamos mas viejos, mas "maduros", hay que hacer algo mejor". No lo se. No es que sean copias, nada de eso. Pero algunas cosas, algunos pasajes, si se parecen bastante.  
 Terminé esa otra etapa, nuevamente con algunas historias incompletas. Pero algunas de ellas son las que mas me gustan, y que en este momento, hace rato, si estoy planificando en serio traer de vuelta a una revisión y remake actualizado. De hecho hice una pausa en ello para escribir estas lineas, pues se me vino a la mente esta idea justamente revisando y re ideando esa historia. Espero alguna vez hacerla de nuevo, y lo que siga.
 Esos relatos quedaron ahí, medianamente finalizados, y así muy a lo bestia porque en realidad no terminé la ultima de ellas.También porque era la más extensa hasta ese momento, al menos en la idea original, en el proyecto inicial.
 Ya habían pasado sus buenos años, pero seguíamos dentro de la década del 90. Me había embarcado en el proyecto mas ambicioso que había tenido en esos años, siempre en el ámbito de la escritura obviamente. Empecé a escribir una historia con personajes y trasfondo nuevo. Inspirado probablemente por ms lecturas de Los Miserables, y por Adiós al Séptimo de Linea, ambos libros que he dicho ya que son de mis favoritos. Esa historia, aun inconclusa a pesar de los años, es la que mas me ha hecho escribir de todas las demás. La mas extensa, la mas compleja, la con mas personajes, la con mas situaciones. Por eso probablemente no la terminé. Pensé darme un descanso quizá, pero ese descanso no terminó. Vinieron años mucho mas complejos, y al final perdí esa chispa que por casi una década había estado alimentándose. Aunque en verdad nunca se apagaría del todo. Pues habrían otras instancias, otras formas,  en las que seguir exprimiendo las letras de mi mente y de mi corazón.
 
REK. 
 

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