martes, 15 de mayo de 2012

Villanos

Una frase bastante cierta, dice que la calidad del héroe se mide por la talla de su villano, o de su archienemigo (aquella palabra tan cliché). Dicho ésto, he de señalar que claramente estoy de acuerdo en ello, especialmente porque la valía de un personaje depende mucho de su antagonista, y viceversa. Se nutren, se complementan, y por lo general se odian, pero ambos son tan importantes como el otro, ya que la existencia de uno depende de la existencia de otro, como una especie de simbiosis del bien y el mal. Además, ya que estamos en eso, ambas palabras se autodefinen en contraparte de la otra. No hay bien si hay mal, y no hay mal si hay bien. Algo así.

Con ésto en la mesa, empecé un rápido análisis de los villanos que dominan en el mundo del cómic, especialmente el Universo DC, aquel mundillo que tantas horas y lucas me ha "biengastado" de mi vida. Intentaré arbitraria pero objetivamente de armar una especie de lista o conteo de los Top Ten de los villanos de la DC, de acuerdo a su importancia en la historia, sus poderes, y sus motivaciones. Como dije es mi punto de vista, aunque tratando de ser neutral en la opinión, y es de lo que mayormente domino de éste mundo del 9º Arte.

10º
La Legión del Mal

Si bien siempre han existido grupos de villanos y súper villanos dentro del Universo DC, no siempre se han llamado de la misma forma, ni han estado formados por los mismos miembros. La Liga del Mal, la Legión del Mal, Sociedad Secreta del Mal, etc., son diferentes nombres de diferentes grupos de enemigos de los héroes, que se unen para molestar o intentar matar a los héroes, aunque por lo general liderados por Lex Luthor, quien como buen estratega, se da cuenta que puede sacar beneficios si se une a otros malosos de éstos cómics.Aunque sin pasar a mayores, siempre han sido causantes de dolores de cabeza para los superhéroes, por lo que los englobo a todos ellos en el décimo lugar de mi lista. En sus filas han pasado villanos de la talla de Siniestro, Darkseid, The Joker, Gorilla Grood, Giganta, Cheetah, Deathstroke, Mongul, Thalía Al Ghul, Black Adam, Black Mantha, Profesor Ivo, Bizarro, Chemo, Poison Ivy, T.O. Morrow, Dr. Light, Solomon Grundy, Circe, Dr. Polaris, y un largo etcétera. Su primera aparición, data de Secret Society of Super Villains Nº1 de Mayo de 1976, aunque anteriormente se habían hecho diferentes grupos de villanos. Existe una saga anual sobre los villanos, que apareció en 1995 y que se llama Underworld: Unleashed, donde muchos villanos son reformados y otros potenciados o cambiados totalmente. Una de las últimas encarnaciones, es la que aparece en Villains United de 2005, que concuerda con las historias de la saga Infinite Crisis.

9º
Reverse Flash
Si bien éste personaje ya existía desde los 60 conocido como Profesor Zoom, más bien era un enemigo de poca monta y normalito dentro del staff de villanos de Flash. Sin embargo, en los últimos eventos de los últimos años, y especialmente en Flashpoint, adquiere habilidades e importancia extremas. Eobard Thawne es un científico del Siglo XXV, obsesionado con un personaje (para ese tiempo), histórico: The Flash. Todos conocemos el origen de Flash y sus habilidades de súper velocidad. entonces Eobard descubre una cápsula con un traje de Flash, y tratando de reproducir el experimento que dió a Flash sus poderes, logra agenciarse con parte de la Fuerza de Velocidad, una especie de campo y fuente de fuerza que es la que le da los poderes a todos los velocistas, pero la invierte dejándola negativa, obteniendo de ésta forma los mismos poderes que Flash, pero a un nivel mucho más potente. Para recalcar el hecho de "positivo vs. negativo", su traje se vuelve el inverso al de Flash, quedando amarillo con líneas rojas y el emblema en negro y hacia el lado contrario. Pero los cambios de Thawne iban mucho más allá, ya que usando ésta Fuerza de Velocidad Negativa, tiene acceso a poderes y habilidades que van más allá de los de Flash, pudiendo viajar incluso por el tiempo, algo que ninguno de los velocistas podía hacer de forma normal. Flash pudo detenerlo en el tiempo, por lo que Thawne lo culpa de su derrota y se propone convertirse en su némesis, más que en su seguidor. Así toma el nombre de Flash Reverso (o Flash Negativo), comenzando una verdadera vendetta personal contra el Velocista Escarlata, llegando incluso a matar la madre de éste, ya que matarlo a él directamente le es imposible (paradojas del tiempo, no puede matar a Flash, ya que los estudios sobre él son los que lo convierten en Flash Reverso en el futuro). Sus esfuerzos lo llevan a enfrentarse a muchos héroes, principalmente velocistas, pero siempre logra escabullirse haciendo la existencia de Flash un verdadero infierno en vida. Finalmente, y es la razón por la que lo incluyo en mi lista, no sólo logra que la vida de Flash sea una mierda, sino que lo hace cambiar la realidad completa, alterando absolutamente toda la existencia (algo que muchos villanos han querido). Estas consecuencias desastrozas en el Nuevo Universo DC, lo dejan como un enemigo con una locura exponencial, y una cantidad de habilidades y poderes como para hacer frente a cualquiera. Su aparición como Profesor Zoom se remonta a The Flash Vol.2 Nº139 de 1963.

8º
Cyborg-Superman
La historia de Hank Henshaw es un tanto triste en su inicio. Miembro de una nave experimental de LexCorp, junto con otros miembros se fueron al espacio para hacer investigaciones, pero ocurrió un accidente donde fueron "bañados" por una radiación cósmica y sus cuerpos quedan destruídos, más no su mente (Aló? Los 4 Fantásticos?). Posteriormente logran reconstruir sus cuerpos de forma temporal, pero todo eso se pierde también, al momento que Henshaw se da cuenta que puede transferir su consciencia o mente a las computadoras. Cuento corto, y gracias a la intervención de Superman, termina convertido en un ser  inmaterial que sólo puede obtener cuerpo físico reestructurando la maquinaria y las computadoras, además de adquirir poderes de informática y redes. Muere su esposa (o lo que quedaba de ella), por lo que hace de Superman culpable y su enemigo. Por extrañas circunstancias largas de explicar, toma una matriz como la que trajo a Kal-El a la Tierra, y adquiere conocimiento kryptoniano así como parte del código genético de Superman, por lo que suma las habilidades kryptonianas a las suyas, lo que lo hace virtualmente inmortal, adquiriendo un poder temible. Es el responsable de la destrucción de Coast City, y la muerte de 7 millones de personas, mientras suplantó a  Superman cuando éste murió. No tiene remordimientos, es una consciencia metida en una máquina, por ende ni siquiera le interesa tener sangre en manos que no tiene. Esto lo hace merecedor sin dudas de un puesto en esta lista. Es capaz de muchas cosas con tal de ver destruído a Supes, aunque tras muchos eventos desgraciados de su vida, por fin se revela su verdadero deseo: morir. Al ser inmortal, ya que es casi incorpoóreo, no puede morir y es lo que más anhela, para descansar y estar con su amada esposa en el más allá. Henshaw debutó como humano en Adventures of Superman Nº 465 Abril 1990, y como Cyborg Superman en Adventures of Superman Nº500 Junio 1993.

7º
Superboy Prime
Todos sabemos de los grandes poderes de Superman, y todos nos hemos preguntado qué pasaría si Superman se volviese malvado, o si hubiese sido concebido para el mal? Bueno, esa pregunta tiene una respuesta y se llaman Superboy Prime (actualmente Superman Prime). Básicamente Superboy Prime es Kal-El, Superman, de una tierra alterna a la que conocemos del mundillo de los cómics. Sin embargo es de una tierra muy conocida: la nuestra. Sí, Superboy Prime era el héroe de Tierra Prima, que aunque no es exactamente la nuestra, es una similar, donde no existen los héroes, salvo en los cómics. Este Clark Kent es normal, hasta que de adolescente descubre sus poderes casi iguales a los del Superman de las historietas. Todo ello poco antes del evento que destrozó la realidad del Universo DC, Crisis en las Tierras Infinitas, donde Superboy Prime se salva pero todo su mundo, Tierra Prima, y ese universo desaparecen en la nada. Termina siendo un héroe sin mundo, y se va junto a otros, a un viaje al fin del tiempo y de la existencia. Posteriormente nos enteramos que está vivo, y que ha recibido durante años un terrible juego mental que le lava el cerebro, y lo vuelve malvado ya que no puede recuperar su Tierra y a su novia. Enceguecido se vuelve un ser despiadado que no duda en eliminar a cualquiera que se cruce en su camino, y se enfrenta a muchos héroes y villanos poderosos, volviéndolo aún más violento. Finalmente es encerrado, pero vuelve a escapar y con el paso del tiempo ha madurado su mente y se ha vuelto una terrible amenaza para todos en el universo: Superman Prime. Posee los mismos poderes de Superman, pero no tiene debilidad por la kryptonita (cabe señalar que la kryptonita sólo afecta a Superman porque es originaria de su mismo universo, mientras que al desaparecer el universo de Tierra Prima, no existen rastros de la kryptonita de ese universo que pudiera afectar a Superman Prime), ni tampoco ha presentado debilidad ante la magia, como Superman, lo que lo conviernte en alguien mucho más poderoso. Su primera aparición como Superboy Prime es en DC Comics Presents Nº87 de 1985, y como Superman Prime en Inifinite Crisis Nº2 de Enero de 2006

6º
Siniestro
El mejor de todos los Linternas Verdes, se reniega y se pasa al "lado oscuro", aunque en éstas historias sería el "lado amarillo". Thaal Sinestro fue el más grande de los Linternas Verdes, reconocido incluso por los Guardianes del Universo en el mismo Oa, planeta en el centro de nuestro Universo, hasta que se chaló. Estaba a cargo del Sector Espacial 1417, y era el protector de su mundo de origen, Korugar, que cuidó con valentía y decisión, y fue mentor de Hal Jordan durante el entrenamiento de éste último. Sin embargo, como los cómics y la ciencia ficción ya nos tienen acostumbrados, lo bueno no dura para siempre, y la psiquis de Siniestro en un intento de mantener el control sobre su mundo, terminó por corromper su juramento de Linterna Verde, y se convirtió en un tirano de su mundo, obligándolos a comportarse casi como esclavos arrodillándose ante un dios. Por ello fue despojado de su Anillo de Poder, y exiliado. Por su cuenta, viajó al Universo de Antimateria, y obtuvo de los armeros de Qward (planeta equivalente a Oa en el Universo de Antimateria), un anillo de poder de color amarillo, justamente la debilidad de los anillos verdes. De ahí ha seguido haciendo de las suyas en contra de los Linternas Verdes, especialmente de Hal Jordan, el posteriormente mejor de ellos. Después, forjando nuevos anillos de poder amarillos, Siniestro reclutó a su propio grupo de seguidores portadores de anillos, a los cuales llamó, no era para menos, los Siniestro Corps (emulando a los Green Lantern Corps). Siendo su cerebro dotado con una inteligencia y rapidez sin igual, y en combinación con su anillo, y teniendo en cuenta el temible grupo de seguidores que tiene en su grupo, Siniestro claramente es una gran amenaza para las huestes de Linternas Verdes, cuidadores de nuestro universo. (aunque seamos francos, a quién se le iba a ocurrir darle un anillo de poder a un tipo que se llama "Siniestro"?). Siniestro debutó en las páginas de Green Lantern Vol. 2 Nº7 de Julio/Agosto de 1961

5º
Parallax (Hal Jordan)
Qué sería peor que el caso de que el mejor Linterna Verde se hiciera un renegado? Que el mejor Linterna Verde se vuelva un renegado y aprenda a viajar por el tiempo y tenga el conocimiento de todo el universo a su dispocisión. Eso pasó con Hal Jordan, tras el trágico evento donde toda Coast City, su hogar, fue destruída por Mongul y el Cyborg Superman, muriendo más de 7 millones de personas, incluyendo a los pocos amigos y parientes que le quedaban. Hal como Linterna Verde partió siendo un inexperto sucesor del difunto Abin Sur, encargado de custodiar el Sector Espacial 2814, donde se encuentra también nuestro planeta, pero con el tiempo terminó por ser el mejor de todos, y adquirió mucho conocimiento a través de los años. Y qué pasa cuando tienes el arma más poderosa del universo y no puedes hacer nada para traer de vuelta a tus amigos, tus parientes, y la ciudad que se supone debías proteger? Pues haces algo, y rompes las reglas y pasas los límites. Hal se volvió en contra de sus camaradas y asesinó y mutiló a sangre fría a sus más cercanos amigos, mató a Siniestro en Oa, y absorbió el poder de la Batería Central de Poder de los Guardianes, convirtiéndose en un ser de energía absoluta y casi ilimitada, tomando el nombre de Parallax. Adquirió el conocimiento para viajar por el tiempo, y se enfrentó a todos los héroes de la Tierra y de otros mundos, ya que intentó rehacer la historia del universo desde su mismo origen en el Big Bang, donde de un solo puñetazo mandó a a dormir a Superman. No logró su objetivo, pero desde entonces y durante mucho tiempo, Parallax se convirtió en una potente amenaza para todo el Universo DC, y por eso ocupa el 5º lugar de mi lista. Hal como Linterna Verde hizo su primera aparición en Showcase Nº22 de Octubre de 1959, y como Parallax en Green Lantern Vol.3 Nº 50 en Marzo de 1994.

4º
Darkseid
Sí, el Señor de Apókolips ocupa el cuarto lugar de mi lista, ya que aunque posee poderes inmensos, el nº3 lo derrotó fácilmente, y los primeros lugares sin tener poderes son más malos aún. Hay que dejar en claro desde un principio que Darkseid es un Dios. Nada de cosas a medias. Es un Dios y gobierna su propio mundo, Apókolips, un planeta terriblemente desolado y que se ha convertido en la tortura para los que allí habitan, teniendo que luchar hasta para tener comida o agua. Vivir allí es como vivir en el Infierno, pese a que el Infierno es menos caluroso que las piras de Apókolips. Darkseid es un déspota, un tirano intergaláctico de extraordinario poder y resistencia, que ha tenido el placer de pisotear por si mismo a Superman, Linterna Verde y a otros cuantos héroes y villanos de DC. Pese a que por alguna razón siempre es detenido en sus planes, Darkseid sólo pone a prueba las resistencias de los héroes y de la Tierra, ya que él busca la ecuación Anti-Vida, que le dará el conocimiento y el poder absoluto para regir todo el universo. Le interesa la Tierra porque, aunque la considera una bola de barro, es cuna de la mayoría de los superhéroes del universo DC, y eso es digno de obtener y estudiar en profundidad. Entre su arsenal de habilidades, cuenta con sus poderosos Rayos Omega que lanza desde sus ojos, y que pueden ser dirigidos a cualquier blanco en cualquier distancia, ya que la vista de Darkseid se va con el rayo. El golpe es devastador, en lo que se llama Efecto Omega, y tiene múltiples usos, ya sean destructivos o de contención, o más allá, siendo Batman alcanzado por ellos y enviado al pasado de la Tierra. Darkseid es creado, como todo el mundo de Apókolips y Nuevo Génesis, por Jack The King Kirby, y su primera aparición fue en Superman's Pal Jimmy Olsen Nº134 de 1970.

3º
Doomsday
Realmente no tiene un nombre como tal, sólo el apodo "doomsday" que le dio Booster Gold cuando se enfrentó a él antes de que llegara a Metrópolis, aunque su apodo oficial es El Definitivo, lo que ya nos debería decir bastante. Si los dos primeros lugares de mi lista lo ocupan mentes especiales en cuerpos sin poder, el tercer lugar claramente es para un ser con un cuerpo con absoluto poder pero sin una mente racional que lo gobierne. Doomsday es el resultado de un experimento kryptoniano de hace miles de años, donde un científico estaba obsesionado con crear al ser perfecto, imbatible e imparable, capaz de dominar y resistir cualquier ambiente y cualquier circunstancia. Su cuerpo es una masa sólida casi sin órganos internos por lo que no come, no respira, no duerme, no necesita agua  y no puede morir de formas convencionales. Posee la mente de un infante que murió miles de veces para llegar a ser quien es, por lo que su código genético posee el odio y la ira de todas esas muertes. Puede sobrevivir en el espacio sin problemas, aunque no puede volar. Su cuerpo si sufre daños se recupera de inmediato, y va realizando cambios de acuerdo a las circunstancias. Tiene el privilegio de ser el único ser del Universo DC de haber matado al más grande de los héroes: Superman. Aunque él también murió durante la batalla que remeció a toda Metrópolis con cada golpe. Sin embargo, ambos han vuelto a la vida, y ya Superman tiene claro que no podrá derrotar nuevamente a Doomsday, pues tiene la capacidad de evolucionar a sus enemigos. Si alguien lo derrota o mata, posteriormente volverá a vivir aún más fuerte. Es una bestia imparable, que no sólo mató al azuloso, sino que descuartizó a toda la Liga de la Justicia, los Linternas Verdes, y venció sin problemas al poderoso Darkseid. Es una amenaza cósmica sin control, aunque últimamente ha mostrado signos de tener una leve inteligencia en su mente, como la del niño que en realidad es. Su debut como personaje sin pasado que sólo destruyó Metrópolis y mató a Superman, fue en Superman: The Man of Steel Nº17 de Noviembre de 1992, y su origen se explica en Superman/Doomsday - Hunter/Prey de 1994  

2º
Lex Luthor
El segundo puesto lo ocupa un tipo diametralmente opuesto al anterior. Uno sin poderes sobrehumanos, pero hiper inteligente, malvado, con una extremadamente abultada cuenta bancaria, sediento de poder y con cero límites a la hora de llevar a cabo sus planes, y que incluso llegó a ser Presidente de los Estados Unidos y lo fue en votación popular (es como Piñera, vieron?). Si bien su origen ha ido cambiando a través de los años, su odio hacia Superman se ha mantenido inalterable por décadas, llegando a ser sin duda el enemigo más peligroso del azuloso, ya que pese a no tener poderes, se vale de mucha tecnología y de los demás villanos para cumplir sus planes, que por lo general contemplan la toma de poder absoluta de Metrópolis, y de todo el mundo, y la destrucción o rendición de Supes de la manera más humillante o mortal. Un genio de los negocios, y nula ética en su cerebro, hacen de Alexander Luthor un personaje muy interesante en la galería de villanos no sólo de Superman, sino del Universo DC en general, ya que siempre es el lider de cuanta Liga del Mal se forme, y nadie le cuestiona que tome aquel puesto sin preguntar. Posee una juventud renovada y casi eterna, además de recuperar su salud luego de una enfermedad temporal, ya que sin dudarlo vendió su alma al Diablo (literalmente) para recuperarla. Es un líder innato y un excelente estratega en negocios y relaciones, y por ver al kryptoniano derrotado, ha sido y es capaz de cualquier cosa imaginable e inimaginable. Su primera aparición llega en Action Comics Nº 23 de 1940.

1º
The Joker
Quién si no? El villano por excelencia, la encarnación más pura de la locura y la maldad, y que juega un papel demasiado importante en la vida y carrera de Batman a lo largo de sus más de 70 años de vida. Es la antítesis del encapotado de Gotham City, y es el que da dolores de cabeza al Comisionado Gordon, aunque hay que decir que le ha dado mucho más que dolores de cabeza, ya que "El Guasón" (como se le conoce en latinoamérica, especialmente por herencia del doblaje de la serie de los 60), es el responsable directo de la muerte de la amante de Gordon, la teniente Sarah Essen, y de la bala que dejó paralítica a su hija Bárbara Gordon (alias Batgirl, o Batichica). Su motivación es la absoluta falta de la misma. Sólo se rige por el caos, la maldad y la crueldad. No le importa en los más mínimo la vida humana, salvo la de quienes puede sacar algún provecho momentáneo, y mucho menos la de los vigilantes de Gotham, de los cuales ya se encargó de uno, el segundo Robin, Jason Todd, "muerto" a fierrazos y en una explosión, por el Príncipe Payaso del Crímen (entre comillas, ya que posteriormente sabemos que Jason no murió, y fue revivido por Ra's Al Ghul y ahora es Red Hood). Pese a que The Joker no posee poderes sobrehumanos, debemos dar gracias de que sólo sea un humano con la mente retorcida y vuelta a retorcer. Imaginan esa mente con un cuerpo con poderes? El origen del Joker no está del todo claro aún, debido a que él mismo no logra recordar bien cómo es, o a veces lo recuerda de una manera y otras de una forma diferente. Se acepta a The Killing Joke como la historia con el posible origen más aceptable del personaje, en aquella magistral obra de Alan Moore. Una frase que define de mejor manera al Joker, es descrita en Underwordl: Unleashed; "se cuenta que cuando los villanos del Universo DC quieren contarse historias de miedo, cuentan historias del Joker". La primera aparición del Joker es en Batman Nº1 de Primavera de 1940, y es creado por Jerry Robinson, y luego reconfigurado por Bob Kane y Bill Finger. Su aspecto está basado en el actor de la película de 1928 "El Hombre Que Ríe". Su origen aceptado pero no definitivo, llega en Batman: The Killing Joke, de Marzo de 1988.

Si? No? Bien? Mal? La verdad posiblemente alguien quiera introducir a otro, sacar a alguno, incluso hay quien dirá "pero no hay mujeres en la lista", pero es una visión personal tratando de ser objetiva, como expliqué al principio. Y creo que he conseguido ordenarme incluso conmigo mismo y mi idea de "ranking" de los villanos, algo que siempre cuesta bastante.

REK.


miércoles, 2 de mayo de 2012

Pan

パン (Pan)
Marcela Andrea Delirio Cossette...
Ese es el nombre que ha repercutido en mi cabeza por décadas, pese a que no existe.
Pero existe en mi mente, y por lo tanto puedo afirmar positivamente que existe.
Aún espero su llegada al mundo pese a los años y años que han pasado y en los que no ha llegado.
Ella será la que heredará mis mejores años, mis mejores vivencias, y quizás las peores, para que aprenda rápidamente como es el mundo, e irónicamente aprenda también cómo es su género.
Ella tendrá mi PSX, mi PS2, mi PSP, mi PS3, mi N64, mi NGC, y jugará al Resident Evil, al Assassin's Creed, o piloteará mejor que yo en Ace Combat. Y sabrá que Link es el héroe de Hyrule, y que Zelda es la Princesa (no como la mayoría que ve a Link y dice "ese es zelda"). Y no va a jugar con barbies, no señor.
Obtendrá mis cómics en papel, y mis Gb de cómics en archivos, y se deleitará con las mismas historias que me he deleitado yo por años. Leerá Crisis en las Tierras Infinitas, se adentrará en el insano y genial mundo de Batman, y me comentará si quiere ser una Green Lantern, o una Red Lantern, y probablemente me diga que los dibujos de Bleez son bastante sexys e incluso que atentan contra la mujer (y me reiré de sus palabras y seguramente le tiraré un chiste machista y se enojará). Porque claramente ella no va a leer historias hueonas románticas.
Verá películas de acción, de mitos y de leyendas, de miedo, de personajes de cómics o de ciencia ficción, y no películas de mierda como Titanic. Ella sabrá valorar lo bueno, y verá Star Wars, y se reirá diciendo que Yoda saca una nave espacial de un pantano con el poder de la Fuerza, mientras que Di Caprio sólo se hunde en el mar y muere y no salva a nadie.
Cuando vea los viejos episodios de The Big Bang Theory, se reirá sabiendo que ella misma entiende de lo que hablan, y no tiene que recurrir a un friki para que le explique quién es Stan Lee, o un nerd que le explique la Teoría de la Relatividad de Einstein. Su padre se lo habrá enseñado desde antes de que ella pudiese siquiera hablar, y será capaz de explicarlo hasta a su abuela.
Y cuando le pregunten por qué a veces le dicen "pan", ella sabrá que es por el amor que su padre le tuvo incluso desde antes de nacer, y aunque ella pocas veces sea llamada de esa forma, sabrá que en su interior su padre siempre la llamó así. Pan, como la nieta de Goku.
Y aún espero el día en que pases de ser un simple sueño, una simple idea, un simple deseo, a ser una realidad hecha y consumada. Y seguramente odiare tus llantos a media noche, y andaré cagao de sueño en el día por tu culpa, pero no me va a importar. Obviamente me va a importar tenerte entre mis brazos y verte crecer y disfrutar de la vida, con las cosas que tiene éste mundo para ofrecerte, como yo lo he hecho en esta vida, y como yo lo haré contigo.
No se si realmente termines llamándote así, ni siquiera se si te dirán "pan", pero aún así, para mi siempre serás Marcela Andrea Delirio Cossette, alias "Pan".
Te espero, y te quiero desde hace años. Ven a mi.

REK.

domingo, 22 de abril de 2012

Cosas del Pasado

Bombshell,
líder de los Insecticons
Recuerdo la primera vez que una niña me gustó de verdad, en aquellos gustos de niños, y que por lo general era la niña bonita del barrio, la que además todos perseguían por el mismo hecho. Nadie se fijaba en las feas. Era una vecina del barrio, aún incluso hoy en día la veo cuando se aparece por estos lados. La verdad sea dicha nunca me dio bola, aunque debo reconocer que yo tampoco nunca le insinué nada, probablemente por miedo a quedar en ridículo a que te dijeran "no". Además eran  gustos de niños, de cabros chicos, por ende no eran muy importantes, aunque para uno en aquel tiempo si lo eran. Salíamos a andar en bicicleta a veces, y conversábamos cualquier estupidez. Recuerdo la vez que entre juegos de palabras, nos dimos cuenta de que si tuviésemos hijos en el futuro, tendrían los mismos apellidos míos, puesto que el primer apellido de ella era el mismo que yo tenía como primero. Cosas del destino, porque en una relación que tuve por 4 años, la chica con la que estaba, si hubiésemos tenido hijos, llevarían los mismos apellidos de mi padre. Lamentablemente nunca se concretó ninguno de los dos futuros.
Nunca he tenido una lesión grave, como fracturas, esguinces, o enfermedades típicas de pendejos, como paperas, o pestes de diferentes nombres, excepto la preste cristal, que ha sido lo único que me dio. No conozco las dolorosas consecuencias de una fractura por jugar a la pelota, o una herida demasiado terrible por la cual tuvieras que ir a un hospital. Lo único más grave que recuerdo, y que con los años se ha ido corrigiendo solo quizás con el mismos uso de teclado, es una torcedura fea que me hice en el meñique de una mano. Estábamos jugando a la pelota y corrí a marcar a un compañero, y me tropecé con el envión, y fui a incrustar la mano en la reja de fierro de un vecino, con la mala suerte de dejar aquel dedo fuera del rango donde estaban los otros, y atascarse en la reja mientras el resto de la mano pasaba sin problemas por el espacio entre los fierros. El dolor fue terrible, y aunque le sacá de chucha fue linda, el dolor del dedo y la mano fue lo peor. Después de unos minutos se me hinchó la mano como empanada, y así se mantuvo por varios días. Cuando se terminó la hinchazón, noté que al doblar los dedos de la mano hacia adentro, aquel dedo dejaba un pequeño espacio con el dedo anular, cosa que en la mano contraria no ocurre. Aún tengo ese, y a veces cuando hace mucho frío, rondando los -10ºC, me molesta ese dedo, la articulación más bien. Nunca dije en mi casa que aquello ocurrió, y tampoco fue para tanto la verdad.
Durante mi estadía en el colegio ocurrió el primer gran enamoramiento de mi vida, aunque aún sigo considerando que fue un amor de joven, con una mentalidad diferente y modo de ver la vida también diferente. Ella era muy linda, y con bastante buen físico, lo que era raro para esos tiempos sin pollos con hormonas, donde debías esperar hasta 3º Medio para tener una compañera medianamente rica o desarrollada. Aún recuerdo aquel día que salimos a caminar con otras parejas, y sus jeans en la etiqueta decían "parati". Yo en mi interior pensaba "y todo eso es mio??", cosas de pendejo. Y nunca supe si era la marca de los jeans o qué, ni idea. El cuento es que por ella estuve bastante baboso mucho tiempo. Y claro, como es la tónica entre los humanos, varios andaban rondando a aquella bella colegiala, pero por alguna extraña razón (y bendita razón), ella no les daba bola, pero a mi si. Jugábamos en los videojuegos en las máquinas arcades, algo no muy tradicional en las chicas de aquella época (ni hoy tampoco), y hacíamos buen equipo jugando al Air Buster, un juego de aviones. Muchos querían jugar con ella, pero no, sólo jugaba conmigo. Pero el juego más freak que jugaba, era el Wild Fang. Un juego donde los protas debian arrancar las cabezas de los enemigos, literalmente. Incluso yo me asombré de que jugara eso, y encima lo hacía bastante bien. Mucho tiempo después, la volví a ver un día de mi cumpleaños, en la micro. Conversamos y esperamos vernos de nuevo, algo que nunca más pasó.
Por regla general, cuando un hombre está solo, ninguna mujer le da pelota. Pero cuando llega a tener una relación, aparecen mil tipas detrás de él. Explicación? Imposibilidad femenina de contenerse ante un tipo comprometido, para demostrarse a si mismas que son mejores que las demás, más lindas, más bonitas, más deseables, y etc. etc. etc. Cuando tuve una relación más o menos importante, una chica un día me dijo que quería conversar conmigo pero en privado. Asentí y llegamos a una plaza y me dijo que aún ella sabiendo que yo tenía una relación, por alguna razón que no entendía, había soñado conmigo. Nada burdo ni sexual, pero un sueño al fin y al cabo. Las mujeres por lo general sueñan hueás de ese tono sólo con tipos que nunca tendrán, como actores o cantantes o qué se yo. Los hombres por lo general sueñan con sus amigas. Cosas de la genética. Posterior a esas conversaciones en aquella plaza, una amiga de ésta otra chica, me dijo que de no haber estado yo en una relación, y de no estar su amiga interesada en mi, ella también me hubiese echado los perros. Confieso que en aquel momento me sentí un actor de jolibud, pero también me preguntaba "qué chucha?". Convengamos en que no soy ni un actor ni un galán ni nada, y de que mis dones están ocultos, no a la vista. Entonces de cuando acá 2 chicas más jóvenes que yo, iban a declararme interés? La verdad nunca lo supe. El cuento es que para ser sincero, por un lado agradecía el que aquellas chicas se interesaban, y al mismo tiempo en cierta forma le pegaba a la perra por tener pareja y perderme esas dos chicuelas que estaban filete. Pero así es la vida, y ya estaba todo hecho, sólo a "sufrir".
Durante mis tiempos de estudiante superior, conocí a una chica en un curso de verano, linda, bajita, rubia, y muy simpática. Como estudiábamos juntos, y vivíamos más o menos cerca, a veces venía a mi casa a tomar once o a comer. Tenía una hija muy linda, y creo que para mi en aquel momento nunca fue un problema, pero para ella sí, ya que eso la amarraba inevitablemente con su ex, y probablemente eso le incomodaba, tanto por ella como por mi. En el lugar que estudiábamos todos sabían que nosotros teníamos onda, pero nunca llegamos a ser pareja oficial. Hacíamos muchas cosas juntos, pero aunque habían besos y abrazos, nunca formalizamos nada. Y asi como nunca tuvo nombre, nunca tuvo que dejar de tenerlo, y el tiempo se encargó de perder esa magia y esa conexión, especialmente cuando ella antes de fin de año dejó de estudiar, por razones que no recuerdo o que no supe.
Cuando más joven, casi niño aún, tuve cierta onda con una de las chicas que todos perseguían, y yo me sentía el puto amo del mundo. Qué idiotez. Creo que fue de las primeras "mujeres" a las que besé con más pasión que simples "besos de cabros chicos". Obviamente nunca fructificó nada, amores infantiles es poco lo lejos que pueden llegar, especialmente con las mujeres que en cuanto empiezan a madurar se ponen más hueonas y cambian sus gustos e ideales, y prefieren tener un séquito de giles detrás de ellas, que andar o estar con uno en específico, especialmente cuando son influenciadas por una amiga un poco mayor y que cacha más cosas.
Quién no hizo una "obra de teatro" en la escuela? Yo al menos si, y fue una experiencia bastante dispar en muchos aspectos. Claramente no eramos ningunos profesionales de la actuación, y además nos dedicábamos más a reírnos de nosotros mismos que de prepararla y ensayarla como corresponde. El tema que nos tocó, o elegimos, fue las drogas. Lo abordamos de una forma diferente, ya que lo hicimos desde la arista de la compra y la venta, más que por el consumo que era lo más simple. Aún así no salió como pensábamos. Primero porque no hubo un ensayo en serio de por medio, sino que más fue lo que tuvimos que improvisar, lo que le daba un sabor especial, al menos para nosotros, y segundo porque debíamos tener la precaución de no incurrir en los garabatos, algo muy complejo cuando intentabas reproducir el lenguaje y las costumbres de los drogos de la época. Yo al menos en lo personal cumplí con mi actuación, no para ganarme un Oscar, pero si para pasar, y los demás creo que igual, sobretodo teniendo en cuenta que no habíamos ensayado nada. El momento donde pensamos que habíamos perdido la nota, fue cuando uno de los compañeros lanzó un garabato en sus diálogos, y todos abrimos los ojos con expresión de asombro y la sensación de sacarnos mala nota. Sin embargo la profesora que nos evaluaba, nos reclamó al final de que pese a ser notoriamente una obra de improvisaciones, argumentó que no usamos casi nada del lenguaje coloquial de los drogos y su mundo. Nos emputecimos como era de esperar, y nuestro director (toda obra debe tener uno, incluso aquel circo que hicimos), le reclamó a la profe que debía ponerse de acuerdo en sus cosas, porque no quería garabatos, pero si nos jodió por no usarlos. Vieja de mierda, al final no obtuvimos mejor nota sólo por eso, pero fue un buen chiste el que montamos frente a todos.
Una de las personas femeninas más importantes durante mucho tiempo para mi, fue una prima mía. Intercambiamos muchas cosas, y siempre le he guardado un gran e incondicional cariño, pese a que los años han evitado que nos veamos o que mantuviéramos el contacto como antaño. Hace poco tiempo la vi, estuvo en mi casa, y sigue igual de linda que siempre. Fue importante porque sin saberlo fue una de las principales gestoras de mi amor por las letras, por los escritos, y por expresar os sentimientos a través de un lápiz y un papel. En aquellos tiempos de la prehistoria tecnológica, no habían emails, ni facebook, ni nada de eso, y la única manera de mantener contacto era por carta (algo que lamentablemente se ha perdido). Eso llevó a que tuviera miles y miles de letras escritas, así como acumular Kilómetros Lan Pass, lo que ayuda enormenente a la ortografía, y ha ayudado a desarrollar mi espíritu aventurero de las letras hasta el día de hoy.
Hace muchos años, para una navidad, me llegó de regalo un Transformer pero de los originales. En aquel tiempo, los originales se diferenciaban de las copias mulas porque su símbolo de bando era en una especie de papel holográfico, que cambiaba de color con la temperatura, pasando del negro al rojo o azul. Además eran hechos de metal y plástico, y eran como la serie de los 80. Hoy en día son más plásticos y son como las películas de Transformer. A mi me regalaron a Bombshell, uno de los Insecticons, el líder, de hecho. Creo que es una de las navidades que más recuerdo, porque recibí un regalo de moda, original, y bacán además. No es que en otras navidades no fuera así, pero quizás fueron otros tipos de regalos. Ese año todos querían uno, y no a todos les llegó, pero afortunadamente a mi si. Nunca fui de pedir cosas para navidad, excepto cuando era muy niño, pero después esperabas algo bacán y ya, más que pedirlo casi con exigencia. Aún tengo ese mono por alguna parte, claramente ya con partes menos, y con su holograma eternamente en negro, ya que perdió su capacidad de cambiar de color, pero existe, y es un remanente de aquellos tiempos y de aquellas navidades.
Por qué escribir sobre estas cosas? La verdad simplemente me nace, y nunca he renegado de mis vivencias y mis recuerdos, son lo que me hacen ser hoy en día.

REK.

lunes, 16 de abril de 2012

Cumulonimbus Incus


Los días nublados son geniales. Aquel aroma a humedad del aire es algo que despierta mucha sinápsis en mi cerebro, que comienza a trabajar a sobre marcha en miles de recuerdos simultáneos y asíncronos, de una vida distante y pasada hace eones.
De niño en mi casa no abundaba la plata, y tampoco es que ahora si abunde, sino que ahora hoy por hoy hay un mejor standard de vida en general. Cuando llovía, por ejemplo, había que ver la lluvia, sentirla, a través de la puerta, porque en los primeros años de aquella casa, las ventanas sólo eran un proyecto a futuro, y existían sendas planchas de madera, en lugar de vidrios. Hoy simplemente veo a través del cristal como llueve en el jardín, o simplemente no le presto importancia. Antaño era una odisea ver llover, más que sentir llover, pero le daba un toque muy especial, muy particular, que claramente hoy no tiene.
Una vez caminé por el Parque Forestal cuando comenzaba a llover, un día de otoño cualquiera. La compañía era agradable, y la conversación era interesante. Caminé mucho por aquellos caminos de gravilla rodeados de frondosos árboles, mientras las gotas de la lluvia caían en mi cabeza. No era una lluvia muy intensa, más bien era suave, pero mojaba bastante, y en caminar tanto, se notaba aún más.
Yo estaba en mi casa un día cualquiera, esperando a mi polola, con quien vivíamos, con el pan comprado y con la tetera a punto de hervir, para tomar once en aquel día nublado. Ella llegó como de costumbre, y en vez de sentarse a tomar el té conmigo, me dijo que lo nuestro se terminaba. Aún después de miles de años, no logro comprender el por qué, aunque ahora me es de lo menos importante, en aquel tiempo si me importó y nunca lo supe. C'est la vie.
Hacía muchos meses que se me había perdido un álbum de láminas de la serie Robotech. Lo había buscado en todas partes de mi pieza, inclusive fuera de ella, y todo fue inútil, no apareció por ninguna parte, por lo que lo dí perdido por meses. Lo lamenté mucho, ya que aunque no estaba completo, era mío, mi colección, y ya no estaba. Un día estando en la casa de los amigos que tenía en aquella época, los amigos que tenía hace años, encontré mi álbum, con mi nombre borrado con lápiz pasta encima, y con otro nombre escrito arriba, el nombre de mi amigo. Ese día fue de las primeras veces que aprendí que la amistad no existía, pese a que seguía fervientemente creyendo en ella. Por cierto, recuperé mi álbum.
Nada más entretenido en las épocas infantes, que dar fuertes pisotones al agua de las posas tras la lluvia, y salpicar agua para todos lados. Es una de las mayores satisfacciones de cuando éramos niños, sin duda. Ahora si lo haces con cierta técnica, poniendo el pie de lado y un poco inclinado, puedes lograr que el agua salte mayormente hacia el lado contrario y no de forma pareja, por lo que puedes causar más "daño" con el agua. Si logras mojarle los zapatos o pantalones, o piernas si es mina, a tus compañeros, eres un puto dios de las pozas invernales.
De chico fui bastante tímido, incluso hoy en día (aunque parezca inverosímil), me queda algo de aquella timidez pre-púber en la cual te ponías nervioso frente a la cabra chica que te gustaba, te sudaban las manos, y por lo general terminabas haciendo alguna estupidez esperando que la encontrara divertida. Creo que esa timidez va de la mano con la imposibilidad de entender a las mujeres, lo que lleva a que seas cauto y poco espontáneo en ciertas actitudes frente a ellas, ya que no tienes la más remota idea de cómo van a reaccionar ante lo que digas o hagas. De hecho, es bastante probable que reaccionen mal ante lo que hagas, sea lo que sea. Y no intentes probar otra cosa para ver otras reacciones, pues será la misma. Ya verás.
Era el final de la época colegial, y las posibilidades de seguir amistades después del final de clases eran bastante remotas en aquella época. En el último tiempo, había nacido una amistad y camaradería especial con una compañera, algo que en el último día de clases se manifestó como otra cosa, mucho más íntima y personal. Qué designios tenebrosos y malditos hicieron que pasara aquello? La verdad no lo se, y tampoco se qué hubiese pasado si aquel sentimiento se hubiese desarrollado más. Aún guardo mucho cariño por aquella compañera a quien he visto sólo un par de veces en mi vida fuera de aquellos tiempos escolares, pero aún me pregunto "qué hubiese pasado si...".
Cuando leo o escucho gente que quisiera cambiar cosas en sus pasados, recuerdo las veces en las que yo mismo me planteaba esas ideas, o esas inquietudes o deseos, y al mismo tiempo me doy cuenta del gran error que eso significa. El tema es simple, no puedes cambiar nada, porque lo que cambies cambiará tu presente actual, y probablemente no serás el mismo. Es complejo analizar que incluso mínimos cambios pueden generar enormes cambios en las líneas temporales de las personas, y no sólo grandes o importantes eventos, como pudiésemos llegar a pensar. Sea lo que sea que hayas hecho, es lo que te hace ser hoy quien eres, y es lo que a fin de cuentas vale. Igual quizás cambiaría algunas mínimas cosas, pero quizás sea mejor que no, y dejar todo como está. Soy quien soy, gracias a eso.
Contemplando las estrellas de noche en el cielo, y pensando en la vastedad del universo e el que estamos inmersos, me pregunté algo tan simple y a la vez inútil desde cierto punto de vista, si las personas comunes de éste planeta sabían que lo que ellas llaman las estrellas "las Tres Marías", en realidad se llaman Alnilam, Alnitak y Mintaka, y que corresponden al Cinturón de Orión, en la constelación del mismo nombre. Probablemente poca gente sabría. Y sería importante? Cuánta gente hay en el mundo, que nombra las cosas sin siquiera saber realmente si se llaman así, o por qué se llaman así? No todos tienen las ganas de andar averiguando, claramente, o no les interesa en lo absoluto. Pero yo se, y eso debería significar algo, supongo. Qué? No se. Pero algo es.
Un fin de año en el colegio, pagué una apuesta realizada a principios del mismo. No es que perdiera, fue más bien un empate, y ambos con mi compañero debíamos pagar. Sin embargo, sólo lo hice yo, probablemente el miedo invadió a mi compañero y no cumplió con lo pactado. O yo no tuve reparo en medir las consecuencias que podrían haber conllevado ese pago de la apuesta? Sea como sea, lo hice. No recuerdo muy bien el contenido de la apuesta en si, y menos el motivo por el cual la apuesta fue decretada empate, pero si recuerdo lo que hice. En un momento en que había mucho alboroto en la sala, y en general en todas las salas, lancé una de las sillas en contra de las ventanas con mucha fuerza. Creo que no hubiese pasado nada, si el vidrio hubiese estado justo en la trayectoria de la silla volando hacia el patio o "inter-patio" de la sala. El tema es que el vidrio se hizo mierda con un estruendo del que todos enmudecieron y me miraron con cara de extrañados o sorprendidos. Pero esa era la apuesta, romper un vidrio con la silla. Y apuestas son apuestas.
Una mujer una vez me sorprendió. Nos juntamos después de habernos conocido en extrañas circunstancias y tras las cuales nos aborrecíamos y odiábamos. Ya habíamos aclarado algunos puntos de nuestro primer y fatal encuentro en aquel local con los demás amigos, donde ambos nos caímos como patá en la guata, e incluso había más que onda entre nosotros. Aquella vez nos juntamos, asumiendo yo que íbamos a conversar o a caminar por algún parque desconocido como siempre hacíamos, pero cuando nos vimos, después de los saludos, hizo parar un taxi y le dijo al chofer: "llévenos a un motel bueno pero no tan caro". Yo quedé con cara de sorprendido, obviamente. Pero después quedé con cara de felicidad.
Esa vez la pelota cayó irremediablemente en la frondosa copa de aquel árbol, y no pudimos recuperarla. Eso nos hizo recordar un capítulo de Charlie Brown donde existía un árbol que se "comía" los volantines (cometas en el dibujo animado), por lo que decidimos muy acertadamente llamar a aquel árbol, el Árbol Come Pelotas. No podíamos evitarlo, estaba plantado justo en medio de lo que nosotros siempre ocupábamos de cancha, lo que era un inconveniente extra en todo sentido durante el juego, además de un problema insoluble para nosotros. Muchas pelotas se comió aquel árbol, aunque ahora que yo crecí, no lo veo tan grande como en aquellos tiempos
Me encantan los días nublados, hacen que mi cerebro trabaje mejor, aunque den ganas de tirarse en la cama a pensar y recordar.

REK.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Juegos de Ayer y Hoy


Una manera sencilla de darte cuenta de que estás viejo, es cuando hablas con argumentos sólidos, sobre que los juegos de video de hoy en día, son mucho más simples o fáciles de lo que eran antaño.
En aquellos tiempos del ayer, los juegos tenían gracia, tenían argumento, y tenían una dificultad incluso extrema en algunos casos, llegando a ser verdaderos dolores de cabeza resolver uno que otro puzzle o historia paralela. Hubo juegos emblemáticos donde ni siquiera tenías opción de terminarlos, porque eran demasiado difíciles, demasiado duros los enemigos finales, o simplemente tu nivel de pelea era tan ínfimo que aunque mataras a todos, al jefe final no le hacías ni cosquillas. Juegos como Chrono Trigger donde matar a Lavos era casi un acto de heroísmo greco-romano, o Final Fantasy V donde por más que quisieras nunca podrías ganar la pelea final porque era demasiado difícil, son sólo un par de ejemplos de que antes las cosas no eran tan simples como hoy en día. Antes los juegos eran verdaders desafíos a la mente, a la astucia, a la inteligencia y a la paciencia. Hoy son un desafío al bolsillo y a la paciencia, porque muchos en vez de ser difíciles, son latosos y aburridos en algunos aspectos.
Claro, hoy tienen gráficas de ensueño, gracias a las tecnologías que usan las consolas modernas, pero ni las historias ni la adictividad son las de antaño. No todo es la gráfica, la gracia real es una historia envolvente y entretenida, con personajes queribles sustentados por vidas realmente atrayentes, y que además sea divertido jugarlo.
Un claro ejemplo de lo que digo, es Final Fantasy, la mítica saga de juegos de Square creada por Hironobu Sakaguchi. Su creación fue para la prehistórica NES de Nintendo, en 1987. Una historia genial y un gran desarrollo de la misma y de los personajes, lo que llevaron a esta fantasía final, a realmente no ser la última, sino el inicio de una saga de las más grandes que existen en los juegos de video. Los gráficos y la música, enmarcados dentro de lo que la NES podía ofrecer y rendir, cumplían cabalmente complementando la historia, aunque para los estándares modernos aquella gráfica nos parece casi burda, pero en aquellos años fue genial. Y ahora tenemos Final Fantasy XIII y su secuela XIII-2, las últimas entregas de Square-Enix, con unos gráficos excelentes, geniales, pero con una jugabilidad reducida en tiempo pero al extremo, lineal y complejo no en dificultad, sino en lo tedioso que se vuelve buscar fragmentos o desarrollar las mejores armas.
Recuerdo que Final Fantasy VII de PSX fue un juegazo descomunal en todo sentido. Excelentes gráficos, excelente historia, envolvente, atrayente, muchas historias paralelas que desarrollar, un mundo completo para recorrer y no aburrirse, y la obvia y clásica sesión de entrenamiento para subir de niveles y poder derrotar enemigos complejos, y terminabas jugando horas y horas y horas, y costaba mucho tiempo terminarlo al 100%, incluído derrotar a los enemigos más duros del juego.
Los últimos dos juegos actuales tienen historias lineales, no hay naves con las cual recorrer ningún mundo, ni siquiera hay mundo que recorrer. Los personajes desarrollan su historia dentro del juego lineal y principal, y en unas cuantas horas puedes terminarlo sin mayores problemas. El único problema, es la enorme paciencia que debes tener para resolver cosas. No es una dificultad relacionada con lo complejo o con la astucia, sino con la paciencia. Algo de lo que no todos disponemos, especialmente quienes comparamos el ayer y hoy en éstos modernos juegos.
Son fáciles, son simples, los puedes terminar en un par de días... Alguien puede hacer eso con The Legend Of Zelda: Ocarina Of Time? O con Chrono Cross? O con Final Fantasy VII? No creo. En los buenos juegos de la buena época, había que invertir tiempo y sesos, hoy sólo paciencia y dinero, ya que con la llegada de la masificación de las consolas con internet, ahora todo lo puedes comprar y te lo venden como DLC o contenidos descargables que se añaden al juego.
La verdad estos DLC de la PlayStation3 y como quiera que se llamen en Xbox360, sólo han cagado los juegos más de lo que ya estaban cagando. Tomemos como ejemplo a Ace Combat, clásica serie de combates aéreos de Namco. En Ace Combat 04 tenías que pasar todas las misiones del juego en Rango S (el más alto), es decir matar a cuanto enemigo saliera, para tener opción de comprarte (carísimo) el mejor avión disponible, el X-02 Wyvern. Ahora en Ace Combat Assault Horizon sólo debes pagar X cantidad de dinero, y descargarte aviones buenos en DLC. Es decir, una mierda.
Con la llegada de estos contenidos descargables, han terminado de cagar los ya de por sí alicaídos juegos, al menos siguiendo mi punto de vista, ya que no sólo te sacan más plata de la que te sacan por comprar el juego, sino que además te cagan la historia y el desarrollo para después vendértelo por internet. De mal en peor.
Eso sumado a la gran facilidad y rapidez con la que puedes terminar los juegos de hoy en día. Y claro, es algo obvio, la idea es que el tipo lo termine luego, asi se quede con ganas de jugar y se compre los contenidos descargables. Una mierda en realidad.
La gran saga de Ace Combat, se fue a la mierda con la última entrega. Se pasaron quizás por donde toda la historia del mundo ficticio donde siempre se había desarrollado, para poner los aviones al servicio de Estados Unidos y combatir a los "malos", es decir, a los terroristas en Afganistán. Call Of Duty? Si, pero en aviones. Puaj!
Final Fantasy si bien conserva la gracia en los personajes y en la historia, es tan corto que no se si valen la pena como los de antaño. Es más, en el XIII-2 ni siquiera tienes las invocaciones, míticas y clásicas de casi todos los títulos, y nadie siquiera te explica por qué. Y aunque vuelven los chocobos y sus carreras divertidas, prefiero las de FFVII porque tener al mejor de todos, el Chocobo Dorado, era complicadísimo, sin embargo ahora vas y lanzas a Mogu en una pelota verde y te dan el Chocobo Plateado, y ganas las carreras fácilmente, o en un cofre a la vista de todo el mundo te dan el Chocobo Dorado... Cero complejidad.
Lo lamento por los jóvenes de hoy en día, que aunque alucinan con la gráfica, se terminan jugando algo simple y casi sin gracia. Ni comparado con los de nuestra época, con grandes historias y unos verdaderos desafíos. Yo por mi parte, desempolvaré mi PS2 para jugar Ace Combat 04 y tratar de matar lo más posible, para sacarme de la idea el Assault Horizon que valió hongo.

REK.

jueves, 23 de febrero de 2012

En los Pantanos de la Realidad


IV
Reencuentro

Había vuelto a casa con las compras, y ordenaba las cosas en las estanterías dedicadas a ellas, escuchando algo de música mientras esperaba el regreso de ella.
Sin embargo, mucho antes de lo que esperaba sonó la puerta de la calle. Le extrañó, no era momento en que regresara ella aún, asi que teniendo claro que era otra persona, se decidió a mirar primero por la orilla de la ventana, tratando de no ser descubierto. Afuera habían dos hombres bastante arreglados, con cara de pocos amigos, pero vio en sus chaquetas los emblemas de la Policía Civil, lo que al menos de momento lo alivió, pero también lo preocupó en otro sentido. Qué iba a hacer? Técnicamente era un indocumentado que no podría ni siquiera justificar su existencia, cómo explicar a la policía tal cosa? Debatió unos segundos consigo mismo, y prefirió no salir a ver qué pasaba. Los policías insistieron reiteradas veces, y al no obtener respuesta se marcharon en un vehículo negro con balizas de colores azul y roja. Se quedó meditando varios minutos sobre el propósito que había llevado a la policía hasta la casa de ella. Sabrían que él estaba allí, sabiendo que en realidad él estaba bajo tierra? Y si... Y sí le había pasado algo a ella? En ese momento se sobresaltó, y se arrepintió de no haber salido a abrir la puerta, pero en realidad hubiese tenido que dar explicaciones imposibles de entender. Entonces cómo saber que ella estaba bien? Sólo quedaba ir al lugar donde ella iba a encontrarse con su amigo, a ver si estaba bien. Cogió una gabardina negra y cerró la puerta, corriendo raudo por las mojadas veredas, mientras se ponía la gabardina bajo la lluvia.
Corrió lo más rápido que pudo, a ver si podía llegar antes de que se fueran a otro lado, ya que había pasado bastante rato desde que ella había salido. De pronto llegando a una de las esquinas vio un pequeño grupo de gente, y las luces de las balizas indicaban la presencia policial o de los vehículos de emergencia. Se le hizo un nudo en la boca del estómago, pero trató de conservar la calma y se acercó a la poca gente que había. Sea lo que sea que había pasado, ya era noticia vieja, pues sólo estaban los policías tomando medidas y anotando cosas, aunque claramente todo había sido muy reciente. Vio un vehículo estrellado en un árbol y al fin respiró más tranquilo. Sólo se trataba de eso, nada que ver con ella en realidad. Lamentó de igual forma el accidente, por la persona que iba conduciendo que fuera quien fuera ojalá se encontrara bien. Se apartó de la gente para seguir su camino cuando escuchó un comentario de una de las tantas viejas copuchentas allí apostadas aún mirando:

- Pobre chica, ojalá esté bien, pero iba tan mal, fíjate.
- Sí, yo vi cuando pasó, estaba esperando la luz. Fue terrible, no quiero ni recordarlo – respondió otra.

En ese momento volvió el pánico a su mente y a su estómago. Se acercó y preguntó qué había pasado. Lo que le dijeron lo dejó estupefacto, y peor cuando pidió que le describieran a la joven. Era ella, sin duda, y había tenido un grave accidente. Evitó a la policía con preguntas, y siguió rápidamente hacia el centro médico de donde era el vehículo de emergencia. Por el camino pensó miles de cosas, y se le vinieron a la mente todos los recuerdos de las cosas que hasta ahora había vivido con ella.
Ni bien llegó al centro médico, entró inmediatamente a preguntar por ella, y aunque le preguntaron muchas veces el tipo de parentesco y lo evitó siempre, al final le dijeron la verdad sólo en vista de las insistencias. Fue como si una bomba le explotara en el pecho, una angustia extrema se apoderó de su ser, y las lágrimas le salieron casi sin quererlo. Qué tipo de broma macabra estaba jugando el destino con él? Por qué moría la única persona con la cual podía vivir aquella miserable vida en otro mundo u otra realidad o lo que mierda fuera? Sin ser familiar o sin poder comprobar quién era, le fue imposible entrar siquiera a verla ni nada, por lo que se tuvo que alejar llorando bajo la lluvia con un sentimiento de pena y odio por la injusticia que el mundo había hecho. Su pena sólo era comparable al gran vacío que sentía en su corazón y en su alma, el que claramente no podía ser llenado con nada y menos en aquellos momentos donde una inmensa y pesada soledad se le estaba poniendo encima de los hombros. La mujer que amaba ya no estaba, no existía, y ahora qué iba a ser de él? Su realidad y su vida tampoco existían, y ciertamente la vida con ella ya tampoco existía, y aunque le apenaba y se garabateaba solo por pensar esas cosas en aquel momento de dolor, tenía claro que ni siquiera podría seguir en aquella casa que era de ella, y que su vida en ese mundo miserable y dañino, no podría ser nunca igual.
Por la noche hizo una simbólica cena para dos, con la mesa con mantel negro y velas del mismo color, y comió en soledad en una especie de homenaje a aquella maravillosa mujer que lo apoyó y amó sin preguntar más de lo debido y sin reparar en el hecho de que él no era él, si aquello podía entenderse. Silenciosamente alzó su copa al cielo, y diciendo “te amo”, bebió de aquel vino que pese a ser de una buena cepa, sólo sabía a amargura. Sería su última noche en aquella casa, no podía quedarse más, e incluso el quedarse esa noche era un riesgo que estaba corriendo. Pero no le importaba nada, sólo disfrutar aquella última noche con sus recuerdos y con las cosas que eran de ella, la casa que los acogió durante mucho tiempo, y donde él aprendió a amarla y a conocerla, y también acostumbrarse a su nueva vida. Ordenó las cosas luego de comer, guardó todo y se fue a dormir solo por primera vez desde hacía meses, y aquella soledad sólo le traía recuerdos que ahora eran dolorosos por no tener a su lado a quien amaba.
A la mañana siguiente sacó las pocas cosas que tenía en aquella casa, y se fue rápidamente de ahí, temiendo que llegara alguien de los familiares de ella o de sus amistades. Se fue a un hotel, dónde se quedaría por mientras encontraba un sitio donde arrendar para después buscar trabajo. Después salió de allí e hizo unas averiguaciones tratando de no dar muchos datos, para no levantar sospechas. Consiguió el nombre de quien había sido el responsable de la muerte de su amor, de su compañía, literalmente de su todo, y sabía en qué centro hospitalario estaba, y pretendía hacerle una visita, ya que sabía que las lesiones de aquel no habían sido como las heridas mortales de ella, y se recuperaba satisfactoriamente.
Permaneció en aquel hotel hasta el día del funeral de ella, información que se consiguió haciéndolas de espía nuevamente, y siguiendo secretamente a gente que podría tener los datos, especialmente familiares de ella. Así obtuvo el día y la hora, y el lugar. Sintió algo extraño cuando supo que ella quedaría junto a su tumba, es decir la de él.
El día del funeral fue un día lluvioso y bastante frío. Después de las emociones y de las palabras, la gente se retiró y él se acercó a decir unas últimas palabras, luego de lo cual abandonó el lugar llorando bajo la copiosa lluvia de aquel horrible invierno. Por la noche llegó al hotel y se acostó, cansado y apesadumbrado. Se durmió con los ojos con lágrimas, con recuerdos en su mente, pero sintiendo de pronto una quietud que no sentía ya no recordaba desde cuando.
Por la mañana despertó tarde, el sol entraba por la ventana a raudales, y sintió incluso algo de calor. No alcanzó a abrir ni los ojos cuando una voz femenina le gritó desde la puerta:

- Y a qué hora piensa levantarse el rey de los flojos?

Aquella voz no la escuchaba hacía mucho, mucho tiempo, incluso apenas la reconoció. Abrió los ojos refregándolos aún de sueño, y su impacto fue mayúsculo al ver la delgada figura de su madre en la puerta de su pieza, sí, SU pieza!

- Mamá?? – fue lo único que le salió de la boca, sin siquiera haberlo pensado o analizado.
- Quién más? Un muerto, un fantasma? - replicó ella entre sonrisas
- Qué pasó? Qué hago aquí?
- Acá vives hace mucho, o ya lo olvidaste? Seguro te fuiste de farra anoche con Hee y tus amigos y has olvidado hasta quien eres, mira la hora que es! – y diciendo esto cerró la puerta y se fue a otro lado de la casa.

Aún medio dormido, no paraba de estar emocionado pero a la vez extrañado. Realmente estaba en su casa? Al parecer sí, y aquella claramente había sido su madre despertándolo a gritos como casi todos los fines de semana que dormía hasta tarde. Miró a su alrededor y en efecto aquella pieza lucía como la suya, como su tan añorada cama con su cuerpo marcado en el colchón, con su cojín con diseño de automóvil, sus paredes tapizadas con imágenes de diversa índole, sus muebles y sus adornos, incluso los vehículos de colección a escala encima de su escritorio. Qué había pasado? Había vuelto a su mundo, a su vida? Era aquello siquiera posible? Pero si había estado viviendo una vida diferente, era perfectamente posible que volviera, de alguna forma misteriosa tal como se fue, a su vida normal. Excepto de que todo se tratara de un mal sueño y simplemente despertó de él. Cómo diferenciar entonces ahora las cosas? Le era imposible, y se quedó varios minutos intentando buscar una respuesta a aquel enigma. Revisó su reloj que estaba encima de su escritorio, era domingo, más de las 11 de la mañana. Hizo memoria y su última noche donde recuerda que estuvo en su casa, había sido el sábado, por ende cuadraba todo, lo que le daba la idea de que había sido solamente un mal sueño, aunque extrañamente demasiado real. Terminó por decidirse y se levantó, transitó por su casa antes de ir a ducharse, vio a su familia, y aunque no les dijo nada, su emoción fue muy grande, y antes de soltar unas lágrimas acusadoras, se fue al baño para ducharse. Después de ordenarse y abrazar a su familia, lo que descolocó a cada uno de los miembros y asumieron que estaba ebrio o loco, salió raudo para encontrar a la única persona que quería ver en aquel momento, y que por aquel extraño sueño (estaba asumiendo que era un sueño), extrañaba como a nadie más en la vida.
Ella se había levantado temprano, y estaba afuera de su casa ordenando un poco las flores del jardín en aquel soleado día primaveral. Estaba afanada en ello cuando a lo lejos por entre las plantas y la reja vio la silueta de él, y le extrañó que viniera en aquella mañana de domingo, pues sabía que los domingos él se dedicaba a otras cosas y no a hacerle visitas a ella. Se puso de pie, limpió un poco sus ropas que tenían ramitas y hojas encima, y fue a abrir la puerta de la reja que aún permanecía con llave. Al hacerlo, esperó con una sonrisa a que él llegara, y le hizo señas con la mano saludándolo a la distancia. Él echó a correr y llegó donde ella, y la abrazó de una forma muy inusual, pero su sorpresa fue mayor cuando él la tomó de la cintura y la besó en los labios. Ella quedó petrificada, sin saber qué hacer, no tanto por la sorpresa del hecho, sino porque parte de ella no quería que aquello terminara.

- Hee, mi amor!! – Exclamó él.
- Y... Yll, qué te pasa? – dijo ella aun perpleja.
- Lo siento, no me alejaré más de ti, te lo prometo.
- De qué hablas, Yll? Ya me estás asustando.
- Disculpa – dijo él separándose de ella-, me dejé llevar por un impulso loco... No debí.
- No, tranquilo. Sólo que no entiendo a qué vino todo eso.
- Después te lo explicaré, ahora vamos, quiero salir de acá – dijo él, tomándola de la mano.
- Bien, pero deja cerrar la casa. Espérame acá – dijo ella.

Ella se fue a cerrar las puertas y ventanas de su casa, extrañada por la actitud de su amigo. Sin embargo, en su interior estaba comenzando un debate entre sus propios sentimientos y su razón, ya que no le desagradaba el tema del beso, y de hecho sentía cosas por él desde hacía mucho tiempo, pero la realidad es que hasta ahora nunca habían sido más que amigos, y no entendía el porqué de aquella reacción. Pero le agradaba la idea de salir, en especial un domingo en la mañana con él, pero mayoritariamente para ver qué iba a explicarle él por lo que había hecho. Terminó de cerrar y salió a la reja, donde él ,a esperaba claramente impaciente. Cerró la puerta y comenzaron a caminar en silencio.
Él sólo sentía alegría de estar con ella, y mientras caminaban le tomó cariñosamente la mano. Ella lo miró y sonrió, y no le apartó la mano. No conversaron mucho por el camino, pero qué más daba? Ya habría tiempo de conversar. Además él debía primero ordenar las cosas en su cabeza, como para contar aquel sueño, o aventura increíble en sueños, que no se iba de su mente. Sin embargo, estaba disfrutando de su compañía, de la compañía de quien amaba o soñó amar, y eso bastaba.
Se alejaron caminando tomados de las manos, por aquella calle de frondosos árboles que proporcionaban sombra y frescura a aquel ya caluroso domingo de primavera, hacia un incierto pero diferente futuro.

Epílogo

Dos hombres estaban en un bar restaurant en una noche cualquiera, sentados frente a frente. Uno de ellos, llevándose el vaso a la boca antes de beber dijo:

- Y por qué me has contado todas éstas cosas? Qué tengo yo que ver? Y por cierto, por qué me buscaste?
- Tienes mucho que ver, aunque de forma indirecta. Te lo conté porque necesitaba que entendieras – respondió el otro, agitando un poco su vaso revolviendo su contenido.
- Entender qué? Sólo he escuchado una historia estúpida de un tipo que soñó no se qué mierdas.
- No pusiste atención.
- Claro, puse bastante atención. Aparte de mirarle el culo a la camarera, escuché tu falsa historia de un tipo que probablemente se drogó y soñó que tenía una mujer y que esa mujer moría en un accidente y que...
- Tú conducías – interrumpió el otro.
- Qué? Yo qué?... Por favor, que tu o tu historia sean cosas dignas de un psicólogo no significa que me metas a mi en esto.
- Tú conducías, tú la mataste. Tus datos de dónde crees que los saqué para ubicarte?
- Estás demente! – dijo y se puso de pie para retirarse.
- Tranquilo, siéntate. Siendo honesto, te busqué para de alguna forma ajusticiarte, no sé. Pero mientras te contaba la historia, me daba cuenta de lo estúpida que era la idea, pues técnicamente no has hecho nada. Aunque en algún lugar de mi ser siento odio por ti.
- Realmente estás loco, hazte ver.
- Ve en paz, sólo quería que supieras una historia, y el motivo por el cual aunque quisiera anteriormente, no hice nada en tu contra. Y una cosas más, maneja con cuidado bajo la lluvia.
- Ni se quién eres, no me des consejos, estás enfermo! – dijo el hombre y se puso de pie, retirándose del local.

El otro personaje se quedó en silencio unos momentos, y se bebió lo que quedaba de su vaso con tranquilidad. Pagó la cuenta y se puso de pie para salir. De pronto miró hacia un extremo de aquel local, y se encontró con la mirada de una chica de negras vestimentas y alborotado cabello negro, de piel algo pálida, en una de las mesas. Extrañamente le pareció familiar, como si antes la hubiese visto, pero estaba seguro que no la conocía. Ella le hizo un guiño con el ojo, como si aprobara lo que había hecho, más que si le estuviera coqueteando, al tiempo que bebía del contenido de su taza. Él sólo le correspondió la sonrisa y abandonó aquel lugar, sientiendo un tremendo alivio en su interior.

FIN.

REK.

lunes, 20 de febrero de 2012

En los Pantanos de la Realidad

III
Reestructuración

Por algún tiempo las cosas estuvieron tranquilas entre ambos. Sin embargo, su auto impuesto alejamiento de contacto humano externo comenzó a poner los ánimos un poco irritables. No bastaba con quererse o amarse y sólo compartir con la persona que quieres, sino que de una u otra forma también había que convivir con el resto de la humanidad.
Eran los finales del otoño, la estación preferida de ambos, donde salían a caminar pisoteando las hojas secas que habían caído de aquellos añosos árboles gigantescos de los parques, y aunque los parques los esperaban, no salían mucho como quisieran. Eso la tenía bastante inquieta a ella, sobretodo por ser una persona muy sociable y extrañaba a sus amigos, a quienes rara vez veía y siempre en tiempos cortos, y con el peso de esconderlo a él, ya que nadie debía saber que existía, si es que esa era la palabra. Él por su parte, aunque amaba los momentos junto a ella, en su fuero interno extrañaba también compartir con sus amigos, pero los de su mundo, no los que ahora existían, y también su familia que en éste mundo eran unos completos extraños, y a quienes no iba a asustar apareciendo de la nada como si su hijo hubiese vuelto a la vida milagrosamente.
Estaban cenando una noche de aquel otoño, cuando ella rompió el silencio mirándolo a los ojos:

- Necesitamos relacionarnos, Yll. Soy feliz contigo, no lo dudes, pero esta soledad me está matando. Se que veo a mi familia cuando voy a casa, que a veces veo a mis amigos, pero siempre debo hacerlo sola, me entiendes?

Él guardó silencio unos segundos, comprendía lo que ella decía, pero no quería responder cosas a la rápida.

- Sí, te comprendo, Hee. Y de hecho yo también quisiera compartir con más gente, no porque no quiera estar contigo, sino porque es verdad que somos individuos de una sociedad y cuesta mucho aislarse de ella. Hemos hecho a un lado realidades o verdades por estar juntos, y aunque me encanta tu compañía y lo que tenemos juntos, esas verdades nos afectan interiormente, supongo que más a mi que a ti, ya que si tu extrañas a tus amigos, puedes imaginar como yo extraño a mi familia.

Ella lo entendía perfectamente, pero no quiso responder para que él no lo tomara como reproche o como inicio de una discusión. Comió un poco más, bebió jugo, y entonces respondió.

- Lo se, Yll. Comprendo lo que me dices. Pero qué hacemos? No podemos volver las cosas a su normalidad, y francamente es algo que no quiero que pase.
- Quizás ya no pasó, quizás ésta es la realidad que debemos vivir, que yo debo vivir, y punto.
- Ojalá fuera así.
- Ahora es así, hoy es así.
- Tienes razón, disculpa mis tonteras.
- No son tonteras - dijo él tomándole la mano -. Comprendo tu preocupación, pero ten en cuenta que eres tu misma la que ha evitado encuentros, porque habría que dar explicaciones que ni siquiera tenemos.
- Sí, lo se. Y aún creo que así es mejor. Lo siento...
- Tranquila, no te angusties. Comamos, y saldremos un rato, te parece?

Ella asintió con una sonrisa, y siguieron comiendo, aunque seguía pensando en que aquella "soledad" tarde o temprano iba a pasarles la cuenta.
Por la noche salieron a caminar como lo habían acordado. Corría algo de viento, lo que ayudaba a que el clima fuera agradable y a que más hojas cayeran de los árboles, llenando los caminos de los parques de aquellas hojas color marrón, convirtiéndolas en improvisados caminos alfombrados y sonoros a las pisadas. Iban silenciosos, no tenían muchos ánimos de conversar, aunque hubieran miles de temas para hacerlo. Caminaron lentamente tomados de la mano como gesto de cariño y también de comunicación en aquella noche silenciosa, hasta que volvieron a casa, para dormir abrazados sin decirse nada excepto el buenas noches. Pese a no conversar, el silencio y el viento los hicieron sentirse mucho mejor, analizando las cosas cada uno en su cabeza, y sintiendo también la compañía del otro, que apaciguaba siempre cualquier problema.
Un día, decidieron confiar en alguien y revelar el secreto. Ella había siempre contado que tenía pareja, que incluso vivía con él, pero nunca lo presentó a nadie, ni dejó que alguien fuera a su casa desde que él estaba allí. Sus amigos, especialmente sus amigas, como buenas mujeres, querían conocerlo, ver qué tal era, incluso dar su opinión sobre aquel misterioso hombre que le había devuelto la sonrisa perdida hacía muchos años.
No sería un proceso fácil, y debían seleccionar con mucho cuidado a la persona digna de aquel secreto. Él propuso que sólo fuera una persona amiga de ella, no de él antes de su muerte, a lo que ella estaba de acuerdo, puesto que habría mucho más que explicar aún. Ella decidió contárselo a un hombre, pues las mujeres por su naturaleza son más propensas a contarlo todo y están imposibilitadas mentalmente de guardar un secreto. Además había un hombre a quien había conocido hacía unos dos años, mucho después de la muerte de él, hacía cinco. Preparó el camino por semanas, intentando tener todos los detalles de las posibles reacciones que pudiera llegar a tener, puesto que pese a ser amigo relativamente nuevo, todos conocían que su tristeza estaba íntimamente ligada a aquel hombre bajo tierra. Él la ayudó a buscar la mejor estrategia y la mejor opción, ya que tampoco quería provocar un colapso universal intentando explicar algo que no podía, no sólo a una, sino quizás a muchas personas, y que probablemente nunca le iban a creer nada.
Finalmente se decidieron por éste amigo de ella, quien sería el receptor de un secreto que guardaron por mucho tiempo, y que ellos mismos muchas veces ni siquiera recordaban, o preferían pasar por alto. Esperaban que la estrategia funcionara, y al menos por un tiempo siguiera siendo algo privado, ya que posteriormente, especialmente después de los resultados de ésta especie de experimento, pensaban extenderlo a más gente, para por fin terminar de relacionarse con más gente.
Corrían las primeras semanas del invierno, el frío se apoderaba de la ciudad y la gente se incomodaba con tanta ropa encima, cuando decidieron poner en marcha su plan. Ella iba a juntarse con éste amigo en particular, mientras él iba a comprar algunas cosas al negocio cercano. Comenzó a chispear cuando ella salió, y mientras él la miraba alejarse por la calle en dirección contraria, tuvo una sensación extraña en su interior, pero no supo definirla ni explicarla, pero prefirió olvidarla y proseguir caminando a comprar. Ella miró al cielo encapotado e hizo un mohín de desaprobación. La lluvia que se avecinaba no era una buena señal como para el delicado y complicado paso que estaban dando. Apresuró el paso y se perdió entre las calles y la gente que por aquellas horas andaba por allí.
Él pese a estar de acuerdo con la idea que iban a llevar a cabo, la verdad en su interior no le preocupaba mucho. Su mundo y su vida no los podría recuperar, no los tenía en ese momento, por lo que ahora hoy por hoy era una especie de vida prestada, entonces no le importaba conocer o compartir con más personas, excepto con ella. En su vida real, si así podía llamarla, su relación con ella había sido más ambigua, nunca se había convertido en una relación de pareja quizás por falta de tiempo o por falta de decisión. Los sentimientos estaban, eso lo sabía, pero nunca pasaron más allá. Eso nunca se lo había dicho a ella, la ella actual, y tampoco nunca le había preguntado si con él, él de éste mundo, había pasado algo más. Sabía que ella siempre recordaba con gran cariño lo que habían vivido, que durante cinco años lo recordó y lloró su muerte, pero nunca preguntó si era como amigos o como algo más. Ahora vivía en un mundo extraño en el cual se estaba acostumbrando, y sin duda su mayor ancla y su mayor apoyo, especialmente para su mente perturbada por los recuerdos de una vida lejana y sin existencia real en este momento, era ella.
Ella por su parte deseaba seguir con él, seguir esa relación truncada hacía cinco años, pero también quería recuperar la vida que llevaba antes de que él apareciera y volviera a brillar en su vida. Extrañaba las fiestas con sus amigas, compartir con los amigos, y también la soledad de una noche de luna, o la compañía placentera de su familia, como cuando era niña. Amaba su vida junto a él, pero quería recuperar también en parte su vida de soltera, y no por querer estar sola, sino más bien por compartir con el resto del mundo. Ella sabía que su vida actual era un milagro inexplicable, un sueño del que en cualquier mañana podría despertar y ya no tenerlo, cuando él recuperara su vida normal, y ella volviera a llorarlo por segunda vez. Pero prefería eso, prefería tenerlo al menos ahora, que no tenerlo nunca más. Y mientras ese milagro siguiera, quería que fuera lo más normal dentro de lo que se podía. Por eso se había decidido a poner en ejecución el primer paso del plan, y por ello se dirigía por las calles caminando con prisa, evitando mojarse con el chispeo incesante que anunciaba que la lluvia se dejaría caer con fuerza en unos minutos más.
Faltaban pocas cuadras para llegar al lugar del encuentro, la lluvia comenzaba a caer más fuerte, e incluso corría algo de viento. Llegó a una esquina, y esperó el turno para cruzar la mojada calle. Los vehículos pasaban raudos dejando estelas de agua que llegaban a las orillas de las veredas, incluso algunos pasaban cerca de las aceras levantando agua de las posas que se formaban, mojando a más de algún transeúnte desprevenido. Llegó el momento de cruzar la calle, y ella avanzó unos pasos, pero en ese instante todo cambió para siempre. Sólo sintió el chirrido de los neumáticos arrastrándose por el pavimento mojado, sin tener agarre para frenar, y miró hacia su derecha cuando el vehículo ya estaba casi encima sin posibilidades de esquivarlo de ninguna manera. El golpe fue brutal y tremendo, debido a la velocidad con la que venía el vehículo y con la imposibilidad de frenar con la calle mojada. Ella fue lanzada a varios metros del lugar del impacto, cayendo secamente al duro pavimento, quedando en extremo mal herida. Sólo el impacto con el vehículo le había roto varios huesos, y la caída a la calle sólo agravó el problema dándose de lleno en la cabeza, y rompiendo uno de sus brazos con una terrible fractura expuesta. El vehículo siguió su loca travesía y sin control terminó estrellándose en uno de los árboles cercanos, destrozando todo el frente del motor, y dejando a su inexperto conductor enterrado en el volante, con varias lesiones. Las personas que caminaban por allí soltaron gritos de angustia y de asombro, y unos pocos corrieron a ver a la joven que yacía en el suelo, sangrando y con claras muestras de contusiones externas e internas. Otros tantos fueron a ver al conductor aún encerrado en su vehículo. Se llamaron a los servicios de emergencia, mientras se acumulaba la muchedumbre a ver qué había pasado. Uno de los cercanos la cubrió a ella con su chaqueta, hablándole de vez en cuando para que reaccionara, pero no había respuesta. Temiendo lo peor, se decidió a acercar su oído al pecho de la joven, sintiendo aún unos leves latidos y una dificultosa respiración entrecortada. Se asombró, estaba aún con vida!
Llegaron los servicios de rescate y emergencias, y después de mucho examinar y de conversar, subieron delicadamente a la joven al vehículo de emergencia para trasladarla a un centro médico cercano. Estaba viva, pero probablemente no duraría mucho en esas condiciones, pues realmente estaba muy mal herida. Otros asistentes habían sacado al conductor del vehículo accidentado, y también lo llevaron a un centro asistencial, aunque iba en muchas mejores condiciones que ella.
Por el camino al centro médico, ella cobró la conciencia unos minutos, y preguntó qué pasaba en un balbuceo que sólo los médicos son capaces de entender. Le respondieron que tuvo un accidente, pero que ya se dirigía para ser atendida, más de lo que ya era en el vehículo de emergencia.

- Yll... Yll... Dígan.. Díganle que lo amo... Que me .... perdone..
- No hable, señorita – le replicó uno de los asistentes.
- Lo.. Lo siento...

Pese a las infructuosos intentos de mantenerla con vida, los médicos no pudieron conseguir que se mantuviera consciente durante el trayecto, y al mencionar a su amor, se le extinguió la vida como se extingue una flama bajo aquella lluvia.
Días después, en el mismo cementerio donde él estaba enterrado, fue el funeral de ella. Una ceremonia triste y silenciosa, con una copiosa lluvia cayendo desde el cielo, como lágrimas eternas por aquella injusta muerte. Su familia había hecho todos los trámites para que su última morada quedara junto a la de la persona que ella tanto amó y tanto extrañó, por lo que al lado del foso donde se realizaba el funeral, estaba la lápida de aquel hombre, como muda testigo de las tristes circunstancias de la vida.
La gente ya se retiraba, cabizbaja y en silencio, cuando él se acercó al lugar donde ella había sido dejada para su descanso eterno. Se había mantenido aislado de los demás, nadie lo conocía, y no iba a aparecerse justo en aquel momento con frases que no tendrían sentido para los demás. Prefirió hacerlo en solitario, y en silencio lloró a la persona que lo había ayudado tanto, con quien había tenido una vida, dentro de lo falsa que era esta vida que ahora tenía. Sentía mucho dolor, y un inmenso vacío. Miró al lado y vio la tumba con su nombre, y al menos le reconfortó que ella estuviera junto a quien siempre amó, aunque fuera en la muerte.
Se alejó del lugar, cayéndole la lluvia por el pelo y el rostro, confundiéndose las gotas con sus lágrimas, y emprendió el regreso a la casa de ella, sin saber bien qué iba a hacer de ahora en adelante. Aunque en su corazón, aparte de dolor, había odio y resentimiento, por aquel individuo irresponsable que había causado tal pérdida, pero se guardaba ese odio para después, porque como había sobrevivido al accidente, iba posteriormente a buscarlo y ajustar cuentas él mismo si era necesario.
Saliendo del camino donde estaba su tumba, y ahora su amada, miró por última vez a lo lejos aquel sector, y entre la lluvia y la bruma le pareció ver a alguien, una delgada figura sombría, pero seguramente se trataba de alguien del campo sepulcral que iba a realizar detalles posteriores para el cierre del foso y la instalación de la lápida. Se volteó y caminó bajo la lluvia, hundido en sus recuerdos y culpando al destino de tan cruel jugada.

REK.